CSIF Navarra critica la manipulación del Ayuntamiento de Pamplona con el Euskera para colocar a “los suyos”
28 de Septiembre de 2018

Nota de prensa. 26/9/2018

El convenio con los trabajadores facilita que los empleados públicos del Ayuntamiento accedan a los cursos de euskera. Sin embargo, el equipo de Asirón modificó restrictivamente la normativa interna de forma unilateral, discriminando e impidiendo que castellanoparlantes y eventuales se pueda aprovechar de esta medida.

En efecto, el Ayuntamiento deniega los cursos de euskera a los funcionarios con nivel lingüístico inferior al B1 y a los eventuales, alegando su falta de eficacia sin ningún estudio que lo justifique.

A juicio de este sindicato, el gobierno municipal de Bildu, impide el acceso a la formación en euskera a las personas que no alcanzan un determinado nivel con el objetivo de discriminar a aquellos que no tienen una tradición de conocimiento de esta lengua.

De hecho, este criterio está en contra de toda lógica. Tanto el Defensor del Pueblo al que se recurrió, el resto de sindicatos a través de la Comisión de Personal, Euskarabidea que manifiesta que todos sus cursos son eficaces en todos los niveles lingüísticos y el Tribunal administrativo de Navarra, dan la razón a CSIF.

Tan solo es sentido común, ¿A quién es más necesario enseñarle un idioma, al que no lo sabe o al que lo conoce bastante bien?

Pero claro, el gobierno municipal del cambio no quiere reconocer que mediante la imposición del euskera se restringe el acceso, la promoción y los traslados de los trabajadores públicos y que esto supone una coacción real y efectiva y que, debido a esa coacción, muchos empleados se ven obligados a matricularse en euskera para no ver mermados sus derechos.

Lo realmente bochornoso es que después de conseguir que muchos se decidan por estudiar euskera, ahora pretendan ayudar solo a los que tienen “pedigrí”.

Al margen de todo esto, el Ayuntamiento de Pamplona sigue convocando plazas con requisito de euskera sin justificarlo, allá donde no se necesita, bien directamente o bien camuflado mediante una valoración excesiva o incluso exclusiva, ya que en muchas de ellas es el único mérito a valorar. Como muestra de ello el TAN se ha pronunciado en el mismo sentido y CSIF continúa recurriendo convocatorias a este tribunal.

En cualquier caso, esa no es la solución, porque se acaba permitiendo todo aquello que no se demuestra que es estrictamente ilegal y dejando una total distorsión en el mapa de los trabajadores públicos por filtrado de los castellanoparlantes.

Por último, al personal que trabaja en el Ayuntamiento no se le escapa que entre quienes se presentan a la próxima promoción de plazas de oficial administrativo hay alguien bien conocido por el tribunal del examen, ya que estando en un puesto de libre designación, tiene a la mayoría del mismo como compañeros de servicio. ¿puede asegurarse la imparcialidad de éste tribunal?

Publicaciones:

Diario de Navarra

Navarra.com