CSIF se suma a la marcha contra la política lingüística del Gobierno de Navarra
19 de Mayo de 2018

Partiendo del hecho evidente de que el Euskera es cultura y que es hablado por una minoría en navarra, nos unimos a esta marcha porque la dirección tomada por el Gobierno de Navarra está sesgada y busca favorecer a unos pocos a costa de perjudicar a la mayoría. No le importan los derechos, más bien su hoja de ruta hacia el barranco en el que se están estrellando otras CCAA. CSIF es el único sindicato que está defendiendo los derechos de los trabajadores en todo el territorio español tanto donde es fácil hacerlo, como donde no lo es.

La Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, busca evitar la discriminación por razón de lengua y marca tres vías para las lenguas minoritarias: traducción, formación y traslados a lugares donde se hable. En Navarra el Gobierno interpreta que no discriminar euskaldunes equivale a discriminar castellanoparlantes, vulnerando la esencia de la norma europea. La traducción implica oferta de plazas en la administración para traducir, no valorar el idioma en todas. La formación implica un derecho para todos igual, lo que tampoco se hace y la preferencia en un traslado es para ir de donde no se habla el euskera hacia donde se habla, pero nunca al revés.

Tanto la constitución como los Estatutos establecen el acceso a la función pública por igualdad, mérito y capacidad, sin discriminación por ninguna circunstancia personal o social. En la gran mayoría de los puestos, salvo traductores y alguno más, no es un mérito hablar euskera porque ni se necesita ni se usa. El Gobierno no solo lo valora, sino que llega a tener un peso totalmente desproporcionado, impidiendo otro derecho, el de la igualdad de oportunidades en el acceso a la función pública, derecho constitucional, discriminando a las personas nacidas en el seno de familias castellanoparlantes.

Mención expresa merece la Educación, donde mediante discriminaciones ya denunciadas en la OPE y las listas, se busca colapsar la enseñanza navarra con profesores euskaldunes, muchos de ellos de Euskadi, por delante del resto de docentes navarros.

En cuanto a la libertad, tan legítimo es elegir estudiar algo, como no hacerlo. Juegan con los puestos de trabajo públicos con frivolidad temeraria. Las legítimas aspiraciones al trabajo alteran la libertad de los navarros a no estudiar vasco (trabajo y libertad, derechos fundamentales).

Este Gobierno de Navarra confunde fomentar con imponer. Si se debe fomentar el euskera, también el deporte, la cultura, etc, lo cual no implica exigir o valorar el estado de forma física o los conocimientos sobre cine a ningún ciudadano. En cambio con el euskera sí que utilizan el chantaje, alterando en favor de los euskaldunes el acceso, los ascensos e incluso los traslados entre puestos de trabajo de los funcionarios y ahora esas malas prácticas también las pretenden imponer a las empresas mediante la ley de contratos.