“La carencia de médicos es ya una realidad”
Javier Martínez Martínez, presidente Nacional de Sanidad CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios), ha concedido una entrevista a EL MÉDICO
23 de Noviembre de 2018

A la espera de la próxima reunión de la Mesa del Ámbito, anunciada para el mes de noviembre y que no había tenido lugar al cierre de este número, CSIF sigue teniendo sobre la mesa 25 puntos irrenunciables para mejorar las condiciones de los profesionales sanitarios, aunque desde su perspectiva lo más urgente es conocer la situación de la OPE extraordinaria, y la homologación tanto de los puestos de trabajo, como de sus retribuciones, en las comunidades autónomas.

Si tuviera que citar cuáles son las tres cuestiones más urgentes para los profesionales sanitarios, ¿cuáles citaría?

Para nosotros lo más urgente en este momento es la homologación y selección de los puestos de trabajo y la homologación retributiva en todas las comunidades autónomas. Entendemos que es vital tomar medias tanto en torno a los accesos, como a la selección, y la provisión. También entendemos que el desarrollo de la carrera profesional es uno de los temas prioritarios. Otra cuestión sería la puesta en marcha de un concurso de traslados de forma anual, o al menos bianual. Nosotros planteamos un concurso abierto y permanente de todas las categorías profesionales, en todo el Sistema Nacional de Salud. Aunque las convocatorias las hagan las propias comunidades autónomas, el objetivo es que, como consecuencia de la homogenización, puedan participar los profesionales de todo el sistema. No es posible que los profesionales pasen doce o trece años sin poder trasladarse, porque es una barrera para poder conciliar la vida, porque las situaciones personales pueden ir variando bastante durante tantos años, con el coste que eso conlleva. Por último, otro punto interesante sería la homologación de categorías profesionales. Es fundamental que todas las CC.AA. tengan de todos los profesionales, pero si no conseguimos homologarlas, estamos impidiendo que gente del sistema, que son estatutarios, puedan trasladarse. No puede que ser que haya autonomías donde existen unas determinadas categorías y en otras no, porque estamos cercenando el derecho de los trabajadores a su movilidad dentro del Sistema Nacional de Salud.

Y además de la falta de homologación, ¿qué otras barreras existen en torno a la movilidad de los profesionales? ¿Se ha convertido en una barrera incluso el idioma?

No tenemos problema con el hecho de que exista y se tenga en cuenta ese idioma propio, el problema es cuando se convierte en un requisito sine quan non. Entendemos que tendría que tenerse en cuenta como un mérito. Incluso, en los tiempos que estamos, y teniendo en cuenta el turismo internacional, más allá del idioma propio de la comunidad, habría que tener en cuenta también como un mérito el inglés. Porque en Baleares se está pidiendo que se hable catalán, y se da el caso de que en Ibiza el 90 por ciento de la población es turismo extranjero, así que a lo mejor se necesitaría poner como requisito el hablar inglés. Pero nosotros entendemos que el idioma debe ser valorado como un mérito.

Eso en cuanto a barreras de movilidad, pero ¿varía mucho la realidad de los profesionales en el territorio español?

Las comunidades autónomas son dispares porque no se paga igual, no se trabaja igual y no se está poniendo la jornada igual. Un ejemplo de ello es la jornada de 35 horas. Hay comunidades que sí la han adaptado a su presupuesto, a su déficit, o como quieran llamarlo, y en cambio otras no. Si no han llegado a sus parámetros establecidos en cuanto al déficit, es una cuestión que habrá que solucionar, pero no agraviando a los profesionales y discriminando por comunidades autónomas. Esas diferencias lo que provocan es que haya autonomías de primera y autonomías de segunda. Igualmente esto ocurre a nivel retributivo. Como consecuencia de la desigualdad en la carrera profesional las retribuciones a los profesionales también van dispares. Tanto en las cantidades, como en las formas de acreditación. Al final, lo que se provoca es que se esté compitiendo entre comunidades autónomas por los mejores profesionales, y que haya ciertos hospitales o provincias que carezcan de algunas especialidades, porque no se ofrecen las condiciones necesarias.

De hecho, otro de los problemas sigue estando en el déficit de algunas especialidades, como es el caso de los pediatras, o las zonas de difícil cobertura…

Cuando hemos tocado este tema en el Ministerio, no tiene más solución que la obvia, contratar pediatras. Es decir, que si no hay pediatras la solución tiene que ser ampliar las plazas de Pediatría. En cuanto a las plazas de difícil cobertura, si hay dificultades para contratar médicos en alguna especialidad, habrá que incentivarles. Se puede incentivar retributivamente, es decir, que al igual que las islas tienen un plus de insularidad, ¿por qué no hacer lo mismo en las zonas de difícil cobertura? Un plus retributivo, de formación, de investigación, beneficios en cuanto a libranzas, es decir, incentivación, la que sea. Aunque sin duda lo que más incentiva es un buen salario y un buen contrato de trabajo, porque si lo que ofreces es un contrato de trabajo de dos meses, seguramente no compensará al profesional irse a ciertas zonas. Si quieres algo, tienes que ofrecer algo. Y los sindicatos en la Mesa del Ámbito estamos de acuerdo en esto.

Pero, ¿tenemos capacidad para pagar esos incentivos?

Estamos supeditados a los presupuestos, y el problema es que esos presupuestos deben ser finalistas. Si tienes necesidades, hay que cubrirlas.

¿Y cómo se conjuga esto con la reducción de los presupuestos sanitarios? ¿Hay que pelear para subir el porcentaje para 2019?

Claro, deben de subirse. Con todos mis respetos al resto de áreas, los dos pilares básicos de la sociedad son la Educación y la Sanidad, y cuando se tiene un problema de salud, no se puede esperar, hay que atenderlo. Para eso hace falta presupuesto. Pero no sabemos las perspectivas, parece que se quiere ampliar estas dos partidas, pero veremos a ver si se hace.

Sin embargo, la realidad actual es que muchos profesionales sanitarios trabajan aún en situaciones de precariedad, ¿hay cifras o datos que muestren esto?

El problema principal es la falta de Ofertas Públicas de Empleo, que se paralizaron con la crisis. Al no haber hecho las suficientes convocatorias para cubrir las plazas necesarias se ha creado un embudo de contrataciones, que ha provocado un aumento de la carga asistencial para los médicos que ya estaban en el sistema. No solo mayor sobrecarga, también incrementos en la jornada laboral por falta de sustituciones, y con falta de medios por estos mismos motivos. Faltan médicos, no se contratan, o se dan contratos en precario de días e incluso horas, abusando de la temporalidad, lo que impide conciliar porque se convierte en un bucle que dura ya años.

Si el principal problema es la falta de contrataciones, ¿la nueva OPE extraordinaria va a ser la solución?

CSIF firmó en Mesa General de Función Pública el acuerdo, cuyo objetivo era bajar la tasa de temporalidad al ocho por ciento. Este es un mínimo que exigimos que se cumpla, aunque es cierto que son acuerdos a nivel nacional, y no todas las comunidades autónomas siguen el mismo ritmo. Cuando se resuelva la OPE seguramente se haya conseguido bajar la temporalidad al 8 por ciento, pero con el volumen de trabajadores que se jubilan, que en Andalucía pueden llegar a cifras de 3.000 o 4.000, más plazas que se quedan vacantes por otras circunstancias, y los retrasos acumulados, seguramente no se podrá mantener el mismo, y se vuelve a repetir el ciclo. Ya hace unos años tuvo que hacerse otra OPE extraordinaria debido a los altos índices de temporalidad, y ahora estamos en el mismo punto. En el momento en el que se dejan de convocar unos concursos oposiciones anuales, o bianuales para facilitar las complejidades de la infraestructura, se genera este problema, porque lo que no puedes es estar ocho años sin convocar concursos oposiciones, o tardar años en resolverlas. No olvidemos casos como los de Canarias, que estamos esperando que se resuelva una OPE de hace casi doce años, o en Andalucía, que hay gente que se ha examinado de una segunda oposición sin saber si tiene aprobada la primera.

Ha comentado el tema de las tasas de jubilaciones que se esperan para los próximos años, sobre el que los médicos ya han advertido y mostrado su preocupación, ¿se plantean medidas a este respecto?

La carencia de médicos es ya una realidad. Es cierto que más en unas especialidades que en otras. Pero en cuanto al hecho de que los médicos sean cada vez más mayores, la apuesta tiene que ser una política de regeneración y rejuvenecimiento de las plantillas. Eso pasa por la ampliación de las plazas MIR y por anticipar jubilaciones, siempre voluntarias, en los casos en los que se estime necesario, o que por sus circunstancias personales necesite hacerlo. Además de cubrir jubilaciones, también se da el hecho de que la cartera de servicios cada vez es mayor, y los usuarios también son cada vez más. Esto supone que las plantillas se quedan mermadas, por lo que también es importante crear contrataciones de personal más joven.

Pero para poder captar talento joven, volvemos a las diferencias de retribuciones. ¿En qué situación está actualmente la carrera profesional?

Esta es la gran espina sin resolver por parte de los políticos, sean del signo que sean. Y es un tema meramente económico, ya que se suspendió a causa de la crisis, pero no todos la han reactivado cuando la misma ha pasado. O si la reactivan, lo hacen de una forma cicatera. La realidad es que hay personas con el mismo puesto y las mismas condiciones, que unos la cobran y otros no, con los conflictos laborales que eso conlleva, porque hablamos de una diferencia importante en los salarios de los facultativos. En Andalucía, que es el caso que conozco mejor, cerca del 50 por ciento de los profesionales no cobra la carrera profesional. Hay comunidades donde cobran los interinos, otras donde no, y luego está el INGESA, que depende del Estado, donde cobran todos sin ningún problema, y se cierran en banda autonomías con el mismo color político. No hay criterio ninguno y la cuestión es que la decisión que se tome tiene que ser igual para todos, como si es eliminarla e incrementar las retribuciones vía sueldo. Lo que no pueden existir son estas diferencias.

¿Entonces lo que falta también es un desarrollo de la misma? De hecho, desde CSIF plantean la implementación de un Sistema de Reconocimiento del Desarrollo Profesional en el SNS…

Falta todo, los contenidos y los parámetros para poder hacerlo. Hace falta que se desarrolle, y si bien en algunas categorías como la de médicos y enfermeros se ha ido avanzando algo, en el resto es que no hay nada. Hay que recordar que aunque estos dos sean los dos grandes colectivos, suponen menos que el resto. Y si hay comunidades pioneras que lo han desarrollado o el propio Ministerio por vía del INGESA, ¿por qué no se puede tomar de referencia? Aunque hay algunas en las que la propuesta no tiene sentido y cuesta la misma vida acreditarse.

Pero es difícil llevar a cabo ninguna medida con los cambios constantes que ha sufrido estos últimos meses el Ministerio de Sanidad…

Creo que es un retroceso, y me refiero no al cambio de Gobierno, sino al retroceso actual con el cambio de ministra en tan poco tiempo, y el miedo a que pueda pasar lo mismo. Llevamos desde el mes de junio solicitando una reunión con la ministra, y ya no sabemos qué ministra nos va a recibir. Esto funciona, pese a estar descabezado, por los profesionales, pero es un retroceso porque hay muchos temas empantanados, como la homogenización, la OPE, etc. y se ha quedado todo paralizado, sobre todo la cuestión de los presupuestos. Lo importante es que lo que ya se ha pactado se cumpla y no se cambie, si es para mejorarlo perfecto, pero que por lo menos se atengan a lo que ya se ha acordado.

Una de esas cuestiones pendientes es el estudio de modificación del Estatuto Básico del Empleado Público. ¿Qué cambios se plantean?

Es una propuesta consensuada con los representantes de los trabajadores donde establecemos que, como consecuencia del abuso que hacen las comunidades autónomas de las contrataciones, con contratos de meses durante más de diez años, que es un fraude de ley, se hiciera una modificación del artículo 9 del Estatuto Marco, donde se matizara los casos exclusivos en los que se podría hacer esas contrataciones, para evitar ese fraude.

Para el final la pregunta caliente, ¿por qué se plantean la supresión de los foros profesionales?

Cuando hablamos de suprimir, a lo que nos referimos es a suprimir la negociación colectiva. Nosotros no tenemos competencia para establecer lo que por norma está establecido, y los foros profesionales están para lo que están. Son los sindicatos, que están elegidos democráticamente por los trabajadores, los que están para negociar las condiciones laborales. Somos los únicos legitimados para este objetivo. No vamos a permitir que un foro de la profesión establezca cuál es la jornada laboral, ni que se negocie a espaldas de los sindicatos, a eso es a lo que nos referimos. Los colegios profesionales y los foros profesionales tienen su función, y los sindicatos otra. Quizás no fuimos acertados con la palabra, la supresión es únicamente respecto a la negociación.