Un total de 251.821 personas se han examinado este sábado en toda España para 31.172 plazas de docentes en Secundaria, FP y otros cuerpos
- Educación celebra las primeras oposiciones, en casi dos años, tras la irrupción de la pandemia
- CSIF considera la oferta insuficiente: hay un 40% de interinidad y peligra el empleo de 40.000 docentes de refuerzo por la pandemia
- Los opositores afrontan el proceso en un contexto de reformas que empeorarán la calidad educativa y generarán inseguridad jurídica
19 de Junio de 2021

Un total de 251.821 opositores y opositoras han optado este sábado a las 31.172 plazas convocadas para distintos cuerpos docentes en todas las comunidades autónomas. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, considera que esta oferta de empleo es insuficiente, ya que las tasas de interinidad en educación siguen situadas en un 40%.

Advertimos, además, de que cerca de 40.000 plazas de los docentes de refuerzo contratados este año por el Covid están en peligro el próximo curso. Hay que recordar que en los últimos diez años, coincidiendo con la crisis económica y los recortes en las CCAA, las plantillas se vieron mermadas en 16.922 docentes, empezando a recuperar parte de estos docentes solo en el último curso con la pandemia.

Desde CSIF hemos reclamado desde el inicio de la pandemia un plan para reforzar las administraciones públicas con más de 106.000 empleos en los próximos tres años, lo que, en el caso de la Educación supone crear más de 43.000 empleos -eliminando la tasa de reposición.

Proponemos, además, una reforma global de acceso a la función pública docente y una actualización de temarios, en el marco de la negociación de un Estatuto Docente.

Suspensos y titulaciones

Tras dos años sin convocarse las oposiciones a docentes, en el marco de la pandemia, el sector educativo afronta el nuevo curso con una gran incertidumbre por la implantación de la LOMLOE que ultima el Ministerio de Educación sin, una vez más, contar con el profesorado. Medidas, como el cambio de criterio para pasar de curso con asignaturas suspensas empeorará la calidad de la educación y los niveles de exigencia en el alumnado, además de introducir inseguridad jurídica al profesorado.

Por el contrario, CSIF plantea la necesidad de reforzar la educación. Para ello exige que los fondos europeos destinados a educación se destinen como inversiones finalistas que permitan ampliar los recursos y ofrecer mayor apoyo al alumnado en vez de rebajar el nivel de exigencia para aprobar.

Así estos fondos deben utilizarse para que se mantengan las ratios que se fijaron para el curso pasado -lo que permitirá mantener a los docentes de refuerzo- y que deben marcar el inicio de una reducción generalizada de alumnado por aula para mejorar en definitiva la calidad de la educación pública. También para establecer menor horario de docencia directa y disponer así de mayores refuerzos y desdobles que ayuden al alumnado en su progreso educativo.

En cuanto al próximo curso, seguimos sin saber los nuevos requisitos y los criterios científicos que justificarán las medidas de seguridad e higiene en las aulas. Los representantes de los docentes no hemos sido consultados, lo que demuestra falta de voluntad negociadora del Ministerio de Educación y que las decisiones se toman de espaldas al profesorado.