Sobre la sentencia que declara la relación de los riders de Glovo como laboral
08 de Octubre de 2020

El Tribunal Supremo de España ha declarado en una reciente sentencia que existe una relación de carácter laboral entre Glovo y los “riders”. Unos riders que han sido un colectivo especialmente vulnerable durante esta pandemia. Se trata de una sentencia importante, pero que no supone la fijación de una línea jurisprudencial para lo que haría falta una segunda sentencia en el mismo sentido y que se produce después de la controvertido criterio mantenido por el TJUE en el auto que resuelve las cuestiones prejudiciales remitidas por el Watford Employment Tribunal del Reino Unido en septiembre de 2019. (auto del TJUE C-692/2019 Yodel Delivery Network).

El Tribunal Supremo rechazó elevar una cuestión prejudicial al TJUE puesto que, para sus magistrados está claro que la relación laboral de los “riders” con Glovo cumplen con los requisitos establecidos en el artículo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores y, especialmente, con los de ajenidad y dependencia.

Para los Magistrados del Tribunal Supremo la empresa no es una mera intermediaria en la contratación de servicios entre los comercios y los repartidores sino una verdadera empresa de mensajería y paquetería que fija las condiciones esenciales para la prestación de este servicio. Además, para el Tribunal, Glovo es el titular de los activos esenciales para la realización de la actividad mientras que los riders carecen de una organización empresarial propia.

Habrá que esperar a conocer el contenido de la sentencia de la que sólo se conoce el fallo final para valorar su alcance, pero sin duda supone un paso adelante en la protección de los derechos de los trabajadores de plataformas que podría aplicarse igualmente a otros supuestos de trabajo precario basado en el falso autoempleo.

La clave es garantizar el acceso a la protección social de todo tipo de trabajador y evitar la generalización de situaciones de falso autoempleo (falsos autónomos) o de explotación laboral a través de procesos de “mercantilización” del mercado laboral (contratos de prácticas, becarios…). No obstante, es cierto que la situación es compleja puesto que este tipo de actividad laboral supone un importante nicho algo que no pasa inadvertido ni para la UE ni para los estados miembros. Además, nos encontramos con una forma de prestación laboral muy flexible capaz de adaptarse a los cambios normativos y judiciales, lo que dificulta el establecimiento de una regulación estable.

En este sentido, la sentencia del Tribunal Supremo español supone el reconocimiento, de nuevo, de que la legislación vigente que define una relación laboral dependiente puede servir de base para regular estas formas de empleo, aunque quizá sea necesario revisar esa normativa tanto a nivel nacional como europeo dada la flexibilidad anteriormente mencionada y sin olvidar el importante papel que debe jugar la negociación colectiva en este asunto. Además, es importante señalar el destacado papel que está teniendo y debe seguir teniendo la inspección de trabajo en esta materia.

En el ámbito europeo se perdió la ocasión de introducir en la Directiva 2009/1152 el concepto de trabajador desarrollado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, pero en el marco del Pilar Europeo de Derechos Sociales, cuyo desarrollo es objeto de una consulta pública lanzada por la comisión hasta el 30 de noviembre y en la que CESI presentará su documento de posición sobre el que está trabajando un grupo de trabajo con participación de CSIF, hay un amplio campo de acción en relación con la directiva de tiempo de trabajo, la nueva directiva sobre condiciones laborables transparentes y predecibles Directiva 2019/1152 , la creación de la Autoridad laboral Europea o la misma Recomendación del Consejo de 8 de noviembre de 2019 relativa al acceso a la protección social para los trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia 2019/C 387/01. Es cierto que, esta última no contiene mandatos vinculantes para los estados miembros de la UE, pero puede servir de base para continuar en la lucha por el empleo digno que, además, es uno de los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU.

El futuro del trabajo (trabajo en plataforma, nuevas formas de empleo, acceso a la protección social, teletrabajo, el impacto de la digitalización, etc...) es uno de los temas capitales en la actividad de CESI. Se ha creado un grupo de trabajo "ad hoc" sobre esta materia en el que participa CSIF con la intención de elaborar un documento de posición que sirva de base para la acción sindical de la Confederación y de sus organizaciones miembro a nivel nacional y europeo.