Comienza la campaña de vacunación contra la gripe con las plantillas de Atención Primaria al límite y sin directrices en los centros
- A la asistencia habitual, con más consultas telefónicas, visitas domiciliarias y PCR se suma ahora la vacunación de la gripe. Las plantillas están al límite y se da por hecho el colapso
- Una vez más llegamos tarde, sin planificación y se agravará la presión asistencial: octubre arranca con la pérdida de 2.000 empleos en la sanidad
05 de Octubre de 2020

La campaña de la vacunación contra la gripe estacional arrancará a lo largo de los próximos días (en Castilla y León comienza hoy) con muchas incertidumbres ante la falta de personal generalizada y sin directrices claras en los centros sanitarios por parte de las direcciones médicas y de enfermería sobre los criterios que se van a aplicar en esta campaña, condicionada por la pandemia de Covid-19 que estamos padeciendo.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, se hace eco de numerosas consultas recibidas en los centros de Atención Primaria en las que nos trasladan su preocupación por el encaje que tendrá en su trabajo.

¿Se va a vacunar a los pacientes en su centro de salud de referencia?, ¿en qué horario?, ¿se van a centralizar las vacunas?, ¿se van a reforzar las plantillas?, ¿se va a habilitar cita previa telefónica?”, son algunas de las preguntas que se hacen los profesionales de los centros.

La situación de imprevisión es generalizada en toda España. Destacan algunas comunidades como Castilla y León (donde hoy se ha iniciado sin información sobre los protocolos) o la Comunidad Valenciana que también comienza hoy la campaña sin refuerzos. Además, se pretende alcanzar un 75 % de cobertura de las vacunaciones al personal sanitario y grupos de riesgo, cifras muy lejanas con respecto de las alcanzadas en años anteriores. CSIF prevé que la campaña va a ser caótica por la falta de recursos humanos. De momento, lo único que pretenden reforzar es personal en los servicios de prevención.

En la misma línea, en Castilla La Mancha todavía se está a la espera de que las autoridades indiquen cuándo se comenzará a vacunar. En Madrid, muchos centros no han recibido vacunas todavía pese a que está previsto el inicio el día 14, llevando al límite el inicio de la campaña, que tendrá la dificultad añadida de que habrá hasta 4 tipos diferentes de vacunas. En Cataluña y Andalucía se da por hecho el colapso, mientras que en Aragón están sobrepasados por las pruebas PCR, se ha comenzado a vacunar a los profesionales sanitarios y siguen sin llegar los refuerzos

El problema es que la Atención Primaria está sobrecargada, con los profesionales doblando turnos, a causa de la realización de pruebas PCR para detectar el Covid19, que se suma a la actividad asistencial habitual dentro de unas plantillas deficitarias. Según los últimos datos de la Seguridad Social, recabados por CSIF, durante el mes de septiembre el sector sanitario y de servicios sociales destruyó cerca de 2.000 empleos.

Estas cifras no se entienden teniendo en cuenta el incremento de la incidencia del virus durante el mes de septiembre, tanto en número de infectados, como en ingresos hospitalarios o en ocupación de las UCIs. Además, estas cifras explican muy bien la situación de abandono en la que se encuentra nuestra Atención Primaria.

Por tanto, es necesario contratar a más personal para hacer frente no sólo a la gripe estacional, sino para reforzar una Atención Primaria con alarmantes signos de precariedad en los últimos años y cuyos problemas han quedado ahora totalmente al descubierto a causa del coronavirus.

CSIF remarca además que el agotamiento físico y psicológico del personal de la sanidad está ya en el límite. Los equipos de Atención Primaria son el primer dique de contención de la Covid19 y ya no pueden asumir más sobrecarga de trabajo.

El Consejo de Ministros ha aprobado un decreto para la contratación de hasta 10.000 facultativos que lamentablemente llega con seis meses de retraso y presenta serias lagunas desde el punto de vista profesional, laboral y de la calidad asistencial. El pasado mes de mayo, CSIF advirtió de que la Sanidad estaba afrontando la pandemia con un déficit de más de 50.000 efectivos, dados los puestos de trabajo destruidos a principios de año y la lentitud en las comunidades autónomas a la hora de suplir las carencias.