Las prisiones reanudan los ‘vis a vis’ sin seguridad suficiente ante los nuevos rebrotes
- CSIF alerta de la falta de protocolos de prevención
- El sindicato advierte de que la nueva normalidad pone en riesgo al personal de los centros penitenciarios y a los internos/as
- CSIF recurrió las actuaciones de desescalada y estudia acciones legales para proteger la salud laboral de las plantillas
16 de Julio de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y mayoritario en la mesa de negociación de Prisiones, ha advertido hoy de que el restablecimiento de las comunicaciones entre los internos y las visitas en las cárceles sin los protocolos de prevención adecuados ponen en riesgo su salud y la de las plantillas ante posibles rebrotes.

Desde CSIF, reclamamos a Instituciones Penitenciarias que se reduzca el número de familiares que se comunican con los internos y el número de cabinas de comunicación y que se pospongan las comunicaciones vis a vis en las zonas que hayan dado un paso atrás en la desescalada, hasta que se cumpla con todas las garantías de seguridad.

Además, exigimos que se reanuden las cuarentenas preventivas en módulos específicos para los nuevos ingresos o para quienes vuelvan a los centros tras los permisos, una medida que dejó de ser obligatoria desde el pasado 25 de junio y que nos parece fundamental para reforzar la seguridad.

Desde CSIF, ya hemos presentado un recurso de reposición contra las medidas de desescalada en las cárceles (apertura de régimen de visitas, locutorios, permisos…) porque no se ajustan a derecho ni garantizan la seguridad e higiene en un momento tan complicado.

En concreto, no se está garantizando la separación obligatoria en los locutorios, no se guarda la distancia mínima de seguridad en las salas de espera de comunicaciones, por lo que se llegan a congregar en espacios reducidos hasta 100 visitantes. Tampoco se desinfectan paquetes del exterior ni se han instalado tomas de temperatura en todas las cárceles, entre otras actuaciones esenciales.

Estas medidas para la nueva normalidad ante la pandemia son insuficientes, por lo que estamos estudiando acciones legales en defensa del derecho a la protección de la salud de los trabajadores/as de Prisiones.

En este sentido, consideramos que la desescalada en los centros penitenciarios se ha abordado de manera precipitada, como si no hubiera sucedido nada en estos meses de pandemia, y el personal afronta la situación con mucha incertidumbre ante posibles focos de contagios.

No hay que olvidar que las cárceles dependientes de Interior hay unos 50.000 reclusos y 25.000 trabajadores/as cuya salud depende ahora de unas actuaciones preventivas insuficientes.

Desde CSIF, reclamamos a Instituciones Penitenciarias que se reduzca el número de familiares que se comunican con los internos y el número de cabinas de comunicación y que se pospongan las comunicaciones vis a vis en las zonas que hayan dado un paso atrás en la desescalada, hasta que se cumpla con todas las garantías de seguridad.

Además, exigimos que se reanuden las cuarentenas preventivas en módulos específicos para los nuevos ingresos o para quienes vuelvan a los centros tras los permisos, una medida que dejó de ser obligatoria desde el pasado 25 de junio y que nos parece fundamental para reforzar la seguridad.