25-N Las empresas solo cubren 1 baja laboral por cada 100 mujeres maltratadas en España
- Centenares de mujeres dejan su trabajo cada año sin alternativa, pese a que la ley bonifica a las empresas sus excedencias
- CSIF lamenta el bloqueo institucional, la falta de recursos y la ruptura del consenso político sobre la violencia de género: “La violencia machista no se puede cuestionar ni relativizar”
22 de Noviembre de 2019

Las condenas por violencia de género alcanzaron un máximo histórico en 2018, en concreto, el 70,45 por ciento de las sentencias con cerca de 35.000 condenas. Sin embargo, pese a ese número de condenas, el año pasado solo se contabilizaron 315 contratos bonificados para sustituir a mujeres maltratadas en el mercado laboral español.

Se trata de un estudio de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado a partir de los datos del Servicio Público de Empleo Estatal.

Con este estudio pretendemos lanzar una reflexión sobre la escasa utilización de un recurso del que dispone el Estado para ayudar a las empresas a que presten apoyo a las mujeres que por sus circunstancias tengan que abandonar total o parcialmente su trabajo durante un tiempo para afrontar su problema; es decir, centenares de mujeres víctimas de violencia se ven obligadas a dejar su trabajo sin ninguna alternativa pese a que la Ley bonifica a las empresas estas excedencias.

CSIF ha hecho públicos estos datos coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el próximo 25 de noviembre. Entre otras medidas CSIF propone diseñar una estrategia para detectar en el ámbito laboral posibles víctimas de violencia de género, con el desarrollo de la figura del delegado/a sindical especializada en Igualdad.

Datos de contratos desde que está en vigor esta modalidad, hasta 31 de oct de 2019

2013 --- 550 contratos de interinidad.

2014 --- 152

2015 --- 184

2016 --- 209

2017 --- 386

2018 --- 315

2019 --- 281

Contratos Bonificados para Sustituir a Mujeres víctimas de violencia de género. Las empresas que formalicen contratos de interinidad para sustituir a trabajadoras víctimas de violencia de género que hayan suspendido su contrato de trabajo o ejercitado su derecho a la movilidad geográfica o al cambio de centro de trabajo tendrán derecho a una bonificación del 100% de las cuotas empresariales a la Seguridad Social por contingencias comunes, durante todo el período de suspensión de la trabajadora sustituida o durante seis meses en los supuestos de movilidad geográfica o cambio de centro de trabajo. Cuando se produzca la reincorporación, ésta se realizará en las mismas condiciones existentes en el momento de la suspensión del contrato de trabajo.

Pese a que las cifras de sustituciones en empresas no se compadecen con el alcance numérico de la violencia de género en este país, los datos evidencian que cada día una mujer se acoge a una excedencia o reduce su jornada, a causa de la violencia de género.

Estos datos son sólo la punta del iceberg de la realidad de la violencia de género en España con los que CSIF pretende trasladar al debate público el papel preventivo y de apoyo a la mujer que puede jugar el ámbito laboral en la lucha contra este problema.

Signos visibles de violencia

Mientras se desarrolla el Pacto por la Violencia de Género, CSIF desde su responsabilidad está formando a delegados y delegadas sindicales en la materia. De hecho, a nuestros servicios de ayuda, llegan a diario consultas sobre cómo actuar cuándo se detectan signos visibles de violencia, abatimiento y faltas al trabajo.

Estas consultas nos llegan habitualmente de manera indirecta, por parte de compañeras de la afectada, o de nuestros propios delegados y delegadas sindicales. Es frecuente que la propia mujer maltratada no reconozca abiertamente que sufre malos tratos. De ahí la importancia de especializar el ámbito laboral con delegados y delegadas en Igualdad para que estas mujeres se sientan acompañadas y respaldadas también en su trabajo y que se puedan prevenir y detectar este tipo de casos.

Nuestra experiencia nos demuestra que hacen falta instrumentos en el ámbito laboral que ayuden desde el principio a la detección, atención y apoyo jurídico a las mujeres que sufren este tipo de violencia.

Además, recibimos de manera continuada consultas sobre los derechos de las mujeres víctimas de violencia de género en materia de empleo y de inserción laboral; dudas sobre cambios de centro de trabajo; movilidad geográfica; reordenación de jornadas, así como sobre protección de datos en convocatorias públicas de empleo.

En el sindicato, afrontamos esta jornada de lucha contra la violencia de género llamando la atención por el bloqueo político e institucional de los últimos meses (congelación de recursos, prórrogas presupuestarias y freno a las políticas).

Asimismo, vemos con preocupación la ruptura del consenso en el debate político que afecta tanto a la definición en sí misma de la violencia de género, como a su origen o a las herramientas para combatirla. La violencia machista no se puede cuestionar ni relativizar (ver manifiesto adjunto).