CSIF denuncia ante los sindicatos europeos la grave situación de violencia que deben soportar los empleados públicos en España
En el marco del Seminario de la Confederación Europea de Sindicatos Independientes (CESI) sobre violencia de terceros hacia empleados públicos celebrado el pasado 21 de junio en Madrid, CSIF tuvo la oportunidad de presentar casos concretos de agresiones a empleados públicos en nuestro país, especialmente en los sectores de educación, sanidad y prisiones.
06 de Julio de 2019

Se trata del segundo seminario de este tipo organizado por CESI tras el celebrado el pasado mes de marzo en Berlín y que tendrá su continuidad con otros dos eventos en Budapest a finales de octubre de este año y un encuentro en París el año que viene que servirá para presentar las conclusiones y lanzar diferentes campañas de sensibilización e iniciativas ante la UE para erradicar este problema.

En este sentido Miguel Borra, Presidente nacional de CSIF que clausuró el encuentro, abogó por la de redacción y aprobación de una Directiva específica sobre riesgo psicosocial y el establecimiento de protocolos de actuación e vigilancia de la salud en estos casos, concretos y efectivos, para prevenir y, en su caso, acompañar a la víctima cuando la agresión se produce.

De los testimonios presentados se puede decir que uno de los factores que está presente en toda agresión a un empleado público es la soledad tanto en el momento de producirse la agresión como después de haberse producido la misma.

Asimismo, se puso el acento en la trivialización de las agresiones a los empleados públicos y la necesidad de una participación activa de los compañeros de la víctima para conseguir el objetivo de tolerancia cero de las agresiones.

Otros aspectos destacados es la raíz social de la violencia, la ausencia de empatía con la víctima, las bajas tasas de denuncia de agresiones motivada en muchas ocasiones por la falta de confianza en el sistema, la asunción de funciones que no son las propias del empleado público pero que le ponen en situación de riesgo, la necesidad de crear una cultura de la prevención en la propia sociedad, la falta de herramientas para afrontar y evitar situaciones violentas, protocolos de actuación, y medios materiales de protección o la necesidad de que se incluyan las agresiones físicas y las verbales tales como amenazas, insultos etc…

Por otro lado, se destacó la responsabilidad de la Administración (de los empleadores en general) en la protección de los trabajadores públicos que, como dijo, la representante de la Agencia Europea de seguridad y salud en el trabajo (OSHA), son un colectivo vulnerable a las agresiones conforme a las estadísticas recogidas en los 28 países de la Unión.

Ese deber de protección se deriva de la función que esos trabajadores realizan y del carácter público de la potestad que ejercen en su trabajo, pero también del hecho de que no hay razón alguna para permitir que estos trabajadores sufran daños en su integridad física y moral.

En este sentido, el carácter de autoridad o de agentes de la misma dota a los empleados públicos de una especial protección y es necesario ampliar su aplicación a colectivos como el de prisiones. No obstante, de los casos presentados en el seminario se desprende que la aplicación de los tipos agravados por la condición de autoridad o de agentes de la autoridad en casos de agresión no es siempre la regla cuando se pide la reparación ante un tribunal lo que agrava la sensación de soledad del empleado público.

En definitiva, la agresión a un empleado público es una agresión a los bienes y valores sociales cuya gestión tienen encomendada. La agresión aún profesor es un atentado contra la educación de nuestros hijos; la agresión a un médico, enfermera o cualquier personal sanitario es una agresión a la salud de todos; la agresión a un policía o a un funcionario de prisiones es un atentado contra la seguridad de todos o la agresión a un funcionario de Justicia es una agresión a esta misma.

El encuentro sirvió también para intercambiar información, puntos de vista y buenas prácticas aplicadas al ámbito de las agresiones a trabajadores por lo que CESI en diferentes países europeos y por diferentes organizaciones sindicales.

Dentro de las buenas prácticas CSIF presentó su programa de CSIF Ayuda que pretende justamente dar apoyo y acompañamiento a las víctimas de agresiones, tanto psicológico como jurídico, así como recoger datos que permitan articular propuestas de mejora legislativa con el objetivo de mejorar la protección ante la agresión y evitar que ésta se produzca.

El encuentro fue clausurado por el Presidente nacional de CSIF quien agradeció a CESI y a la Comisión Europea la organización de este seminario en Madrid sobre un tema tan importante como es la protección de los empleados públicos frente a las agresiones de terceros.

Consulta aquí el Programa del Seminario

Más información aquí y aquí

Videos con opiniones sobre el Seminario de Madrid (salvo el primero, el resto son enlaces a twitter)

Miguel Borra. Presidente Nacional de CSIF Enlace directo

Klaus Heeger. Secretario General de CESI

Dirk Anton Van Mulligen. Moderador del debate

Matthaus Frandrejewski. Representante de CESI Youth

Sara Rianudo. Confsal. Miembro del Consejo de CESI Youth

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