Interior comprará guantes policiales para los trabajadores de prisiones, tras un acuerdo con CSIF
- La medida beneficiará a unos 17.000 trabajadores que realizan los cacheos y requisan el material prohibido en las cárceles
- El personal de prisiones ha sufrido 3.209 agresiones desde 2010, una al día, según los últimos datos del registro facilitados a CSIF
24 de Junio de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha acordado con el Ministerio del Interior reforzar la seguridad de los trabajadores de prisiones con uno nuevo modelo de guantes --similares a los que utilizan los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado--, más resistentes y seguros frente a potenciales agresiones.

El Ministerio del Interior informó a CSIF el pasado viernes de que en breve iniciará un concurso público para proveer de este nuevo material del que se beneficiarán unas 17.000 personas encargadas de los cacheos y de requisar el material prohibido en las cárceles (droga, móviles, objetos punzantes, etc.).

Hasta ahora los funcionarios de prisiones utilizaban un modelo de guantes similar a los de los jardineros, mientras que el modelo acordado supone un avance importante para su seguridad personal y ha sido testado por los trabajadores en los centros penitenciarios.

CSIF, sindicato más representativo en las administraciones públicas, valora que el Ministerio atienda nuestra reivindicación, si bien estos guantes llegan al colectivo con dos años de retraso y después de que los trabajadores de Instituciones Penitenciarias hayan sufrido 3.209 agresiones entre 2010 y 2018, de las cuales 1.511 tuvieron como resultado una lesión y 89 fueron graves o muy graves, según los últimos datos del registro facilitados a CSIF.

Un número importante de las lesiones que sufren los trabajadores de prisiones se producen en sus manos y dedos y, por esta razón, es fundamental que cuenten con unos guantes adecuados como equipo de protección individual. La mejora de los actuales guantes de cacheo era un clamor entre el personal afectado, que, a partir de ahora, estará equipado con un modelo más resistente al corte por cuchilla, a la abrasión, al desgarramiento y a la perforación.

Prácticamente cada mes, se produce una lesión grave o muy grave por puñetazos, mordiscos, cabezazos, lanzamiento de objetos o pinchazos con objetos punzantes que los presos fabrican de manera rudimentaria en sus celdas y que se convierten en un arma muy peligrosa.

Por todo ello, desde CSIF reclamamos que cuando comience la legislatura se regule la figura del Agente de la autoridad y que se endurezcan las sanciones a los reclusos que agredan a un trabajador penitenciario:

  1. Incremento de las plantillas para ajustarlas a las necesidades reales.

  1. Formación adecuada a los trabajadores que se enfrentan a internos peligrosos o situaciones de potencial riesgo.

  1. Desarrollo del protocolo de Agresiones que conllevaría entre otras las siguientes medidas.

  1. Mejora de los medios coercitivos: guantes, chalecos, protectores y autorización del uso de pistolas eléctricas.

  1. Adecuación de las retribuciones, tras más de dos años de conflicto, y equiparación salarial con Cataluña.