Reunión CEOE. CSIF cuadriplica su representación en el sector privado en los últimos diez años
-CSIF presenta a Garamendi su reforma de la Ley Sindical para corregir el monopolio de CC.OO. y UGT y mejorar la interlocución en las pequeñas empresas, abandonadas por los sindicatos de clases
-CC.OO y UGT están ‘dopados’ con 80.000 delegados sindicales que no existen
-La Central que nació en la función pública está ya presente en centenares de empresas como Michelín, Heineken, Inditex, Amazon, Coca Cola o Atresmedia.
25 de Marzo de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), ha cuadriplicado su representación en las empresas en los últimos 10 años, pasando de los apenas 1.024 delegados en 2009 a los 4.500 a comienzos de este año, restando espacio electoral a las organizaciones sindicales de clase y convirtiéndose en una tercera vía alternativa para los trabajadores/as españoles.

En este contexto, el presidente de CSIF, Miguel Borra, ha mantenido una reunión con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en la que le ha explicado el crecimiento exponencial de nuestra organización, a tenor de los datos y la desigualdad de condiciones respecto a las organizaciones de clase, en materia de financiación y estructura.

Se trata de la primera reunión en la historia con el presidente de la CEOE que ha mantenido CSIF, un sindicato que lleva en su ADN en el sector público, que nació con las primeras elecciones en la Administración y cuya presencia en la privada era hasta hace poco testimonial, fundamentalmente en algunas empresas de construcción y de vigilancia.

Hoy, sin embargo, CSIF cuenta ya con más de 20.000 afiliados en este sector (la organización se financia exclusivamente de las cuotas sindicales) y está presente en empresas de diferentes ámbitos, en toda España, como Atresmedia, Michelín, Heineken, Securitas, Prosegur, Zara, Bershka, Benetton, Cortefiel, Liberbank, Caja Mar, Sanitas, Roche, Abott, Wyeth Farma, Race, Mediamarkt, FCC, Técnicas Reunidas, Abengoa, Quirón Salud, Amazon, Nestle, Cuétara, Retevisión, Once, Burguer King, Porcelanas Lladro, Campofrío, Helios, Fremap la Mutualidad de Futbolistas Españoles, Telepizza, Atento o el Hotel Barceló, además de negociar los convenios nacionales de Notarías y Registros de la Propiedad.

Pese a las diferencias respecto a los sindicatos mayoritarios y la imposibilidad legal de preavisar en las empresas en las que no estamos representados, hemos dado un salto cualitativo y accedemos a los comités de empresa allá donde nos presentamos. CSIF entiende que parte de este éxito responde a la demanda por parte de la sociedad de un modelo de sindicalismo generalista, independiente desde el punto de vista político, profesional, alternativo a las tradicionales organizaciones de clase y transparente (fuimos la primera organización sindical que publicó en su web sus cuentas auditadas externamente, antes de que entrara en vigor la Ley de Transparencia). Asimismo, adoptamos un código ético donde no tienen cabida ni los imputados, ni los liberados ociosos, ni los cargos políticos ni el derroche.

REFORMA DE LA LEY SINDICAL

En este sentido, para responder a la necesidad de trasladar al ámbito sindical el pluralismo democrático de la sociedad española, reclamamos la modificación de la Ley Orgánica de Libertad Sindical para que sea suficiente el 5 por ciento de representatividad para estar presente en los ámbitos de negociación, tal como ocurre en el ámbito político, donde se precisa únicamente entre el 3 y el 5 por ciento. La legislación sindical actual establece una coraza que impide crecer a otras opciones legítimas y deja sin representación a muchos ciudadanos.

¿A quién representan los sindicatos supuestamente más representativos?: en España hay casi 17 millones de trabajadores y trabajadoras, de los cuales tres millones son autónomos, 4,3 millones trabajan en empresas donde no se celebran elecciones sindicales y de los 10 millones restantes que sí tienen procesos electorales, un 33%, según datos oficiales, elige otras opciones sindicales diferentes a los sindicatos de siempre. Entonces ¿en nombre de quien hablan los sindicatos más representativos? ¿Quién representa al resto de trabajadores?

¿Alguien tiene interés en escucharlos? Además, según un estudio llevado a cabo por CSIF, hay 80.000 delegados contabilizados en empresas que ya no existen. ¿Podemos sostener por más tiempo este modelo? Es hora de otro modelo de sindicatos más acorde con la realidad española. Esto sería muy bueno para la salud democrática de la vida sindical española. CSIF ya ha dado el paso, por convicción y responsabilidad social.