CSIF defiende que sea el Estado quien determine las asignaturas que se imparten en castellano
- Exige a la ministra del ramo, Isabel Celaá, que lidere la Educación y que deje de lanzar propuestas que indignan y desconciertan al profesorado

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha asegurado hoy que debe ser el Estado quien determine las asignaturas que se imparten en castellano y en el resto de lenguas cooficiales de nuestro país.

CSIF, ante el último borrador del anteproyecto de Ley Orgánica que modifica la Ley Orgánica de Educación y que se ha conocido hoy, ha exigido a la ministra del ramo, Isabel Celaá, que lidere la Educación y que deje de lanzar propuestas que indignan y desconciertan al profesorado.

Asimismo, el sindicato ha destacado la urgencia de abordar de manera decidida e integral determinados aspectos del ámbito educativo, partiendo de objetivos claros y sinceros que estén alejados de réditos electorales y propagandísticos.

En una primera valoración del documento, CSIF reclama una dotación económica suficiente para llevar a cabo la nueva Ley educativa y lamenta que se ponga otro parche más al sistema educativo y no se sienten la bases de una ley estable en el tiempo, que se negocie en el ámbito correspondiente y que nazca del consenso, contando con la participación del profesorado, que son los que están día a día en las aulas y los que pondrán en marcha la nueva normativa. Medidas como la mejora de la atención a la diversidad solo se pueden poner en marcha con la dotación de medios necesarios y suficientes para todos los centros docentes. Del mismo modo, CSIF insiste en la importancia de reconocer la labor del profesorado a partir de un Estatuto Docente que regule todos los aspectos de su trayectoria profesional.

CSIF considera que todas las leyes anteriores se han hecho a espaldas del profesorado y en todas ellas ha quedado patente su fracaso. Es hora de partir de criterios profesionales para solucionar los problemas de las aulas y conseguir un sistema estable.