CSIF exige a Celaá que derogue sin más los recortes y asuma de una vez su responsabilidad, para evitar diferencias educativas entre CC.AA.
- El Consejo Escolar recomienda al Gobierno homologar los horarios lectivos en toda España
02 de Octubre de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, reclamó hoy al Ministerio de Educación que asuma su responsabilidad con valentía y responsabilidad política para homologar la jornada lectiva en el conjunto del Estado, tal y como ha recomendado el Consejo Escolar.

Desde un primer momento, cuando el partido del Gobierno estaba en la oposición, CSIF le ha reclamado la derogación absoluta del Real Decreto de Recortes, la homologación de las horas lectivas y un calendario para la negociación del Estatuto Docente. Estos principios fueron asumidos por el actual Presidente, pero ahora que están en el Gobierno les tiembla el pulso e incumplen su promesa.

CSIF exige de entrada la derogación absoluta y desde ya del Real Decreto, establecer una horquilla para homologar las horas lectivas en toda España y un calendario para negociar un Estatuto Docente para atender las demandas de este colectivo en toda su carrera: formación inicial, acceso a la función, carrera profesional, formación continua, condiciones de jubilación, mutualismo administrativo y acción social, entre otras.

En líneas generales, desde CSIF se reclama una nueva Ley Orgánica de Educación, a través de un pacto de Estado. Esta Ley debe fundamentarse en: potenciar la educación de titularidad pública; una Ley de Financiación cuyo horizonte sea el 7 por ciento del PIB (la OCDE volvía a situar a España en los últimos puestos en lo que se refiere a la financiación) y una reducción generalizada de ratios de alumnos y un incremento de las plantillas.

LAS TRAMPAS DEL ANTEPROYECTO

Sin embargo, vemos cómo el anteproyecto deja en manos de las Comunidades Autónomas la reducción de los horarios, abriendo la puerta a diferencias entre compañeros de las distintas administraciones y lo que es más grave, en la calidad de la educación que reciben nuestros alumnos. Por otro lado, respecto a las ratios de alumnos, esta cuestión ya había sido derogada de facto a través del acuerdo sindical que eleva al cien por cien la tasa de reposición.

El anteproyecto además no es inmediato y no entrará en vigor, como mínimo hasta el próximo curso, dado que depende del futuro trámite parlamentario. Por tanto, no se pondrán en marcha soluciones inmediatas a problemas tan graves como el déficit en las plantillas, el exceso de alumnos por aula, la falta de atención individualizada, el exceso de burocracia en los centros o la obligación de los centros de ofertar dos bachilleratos