Un preso arranca una oreja a un funcionario de prisiones de Navalcarnero y agrede físicamente a otros cuatro
. Brutal agresión en la cárcel de Navalcarnero
. CSIF pedirá mañana a Instituciones Penitenciarias que refuerce las medidas de seguridad y que agilice el desarrollo de la figura de agente de autoridad para los func.de prisiones
23 de Julio de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y mayoritario en la Mesa de Negociación de Prisiones, denuncia la brutal agresión a un funcionario de prisiones en el Centro Penitenciario de Navalcarnero que sufrió la amputación parcial de una oreja tras recibir un mordisco de uno de los presos.

Además, hasta cuatro funcionarios más sufrieron contusiones, golpes en la cara, costillas y diversas lesiones que requirieron atención médica en el centro y el posterior traslado al Hospital 12 de Octubre, como consecuencia de la violencia ejercida por este interno.

CSIF desea una pronta recuperación a los compañeros y lamenta estos hechos teniendo en cuenta que el pasado día 13 de Julio se produjo otro suceso similar, cuando un interno agredió a varios funcionarios en un traslado a la enfermería.

Por este motivo, CSIF pedirá mañana, en una reunión que mantendrá con el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Angel Luis Ortiz, que agilice el desarrollo de la figura de agente de autoridad a para los funcionarios de prisiones así como que se refuercen las plantillas y las medidas de seguridad.

Para CSIF es determinante la aplicación rigurosa del PEAFA (Protocolo específico de actuación frente a las agresiones dentro del ámbito de los Centros Penitenciario), el inmediato traslado del interno agresor a un Centro con las condiciones de seguridad necesarias para evitar su conducta agresiva, y sobre todo poner de manifiesto la situación real de peligro que sufren todos los profesionales de prisiones como consecuencia de la desastrosa política de personal que permite estas situaciones.

Desde CSIF exigimos a los nuevos gestores que de una vez por todas solucionen la alarmante falta de efectivos que aquejan a nuestras prisiones, que encaren una política tendente solucionar este déficit, y sobre todo que tomen conciencia de la necesidad de proteger a todos los profesionales del ámbito, mejorando nuestras condiciones de trabajo.