Improvisación en la Gestión de los DNIe Vulnerables
• La solución puede suponer varios millones de euros de gastos
• Muchos ciudadanos no lo emplean nunca o casi nunca
21 de Noviembre de 2017

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primera fuerza sindical en la Administración General del Estado, denuncia la “improvisación en la gestión de los DNIe vulnerables” por parte de la Dirección General de la Policía.

Según el sindicato, los empleados públicos que trabajan en las oficinas de DNI no disponen de información con la que responder a las múltiples preguntas, que reciben por parte de los ciudadanos.

Después de varios días con informaciones regulares en los medios de comunicación, algunas citando como fuente a la DGP, aún resulta más extraño que ésta no haya emitido una sólo circular interna en la que informe a los empleados públicos cuál es la situación real, si los certificados de los documentos afectados han sido revocados o lo van a ser, medidas a adoptar en caso de haber sido víctimas de la vulnerabilidad y si la solución pasará por la sustitución del documento por uno nuevo o no.

Con esa falta de información oficial, los empleados públicos no disponen de datos reales para poder asesorar adecuadamente a los ciudadanos, y lamentan tener que remitirles a los medios de comunicación, para que puedan conocer el alcance de la problemática y desarrollo de la solución.

CSIF considera incomprensible la opacidad informativa de la DGP de cara a afrontar esta crisis que puede suponer que un total de unos 20 millones de documentos, los expedidos a partir de 2015, estén afectados por la vulnerabilidad en el chip del DNIe. Si bien la información inicial indicaba que afectaba a los expedidos a partir de agosto de 2014.

Paradójicamente, la única buena noticia para los ciudadanos es que la última medida de este barco sin capitán, fechada a 16 de noviembre, supone que los documentos nuevos se van a expedir sin la grabación del certificado, por lo que el tiempo de expedición de cada documento debería reducirse en un tercio, y será posible la expedición de más documentos diarios.

Ahora bien, esta medida provisional traerá consecuencias futuras puesto que los ciudadanos a los que hoy se les está expidiendo el DNI, toda vez que no hay aclaración por parte de la DGP de la solución a implementar, deberán pasar por una oficina de DNI más adelante, para poder disponer de su certificado electrónico.

La solución que disponga la DGP, dada la magnitud de documentos afectados, puede conllevar un gasto de varios millones de euros, habida cuenta del precio de renovación de cada documento (11 euros), y de que son varios millones de documentos afectados. Además, puede producirse una nueva saturación en las oficinas de expedición, que en este último verano pasaba los dos meses en varias provincias.

Desde CSIF se exige que, si la culpa es del fabricante del chip, como apuntan en distintos medios periodísticos, éste debería asumir su parte de responsabilidad, ya que esos millones de euros a pagar no pueden salir de las arcas públicas por errores de terceros.

CSIF lleva ya un año aportando ideas, sin ser escuchado, a los grupos de trabajo de la DGP para una mejor gestión en las oficinas de expedición. Curiosamente, una de ellas, contemplar un cambio normativo que recoja la voluntariedad en la grabación de los certificados del DNIe, tanto por la poca facilidad que existe en el uso, como porque muchos ciudadanos no lo emplean nunca o casi nunca. Esto agilizaría la expedición de documentos y las colas de espera.