16 de octubre: Huelga en todo el servicio exterior español
28 de Septiembre de 2017

Es la voluntad de la mayoría de las trabajadoras y trabajadores del Servicio Exterior español parar todas sus actividades el próximo día 16 de octubre en una HUELGA GENERAL DEL SERVICIO EXTERIOR.

El Gobierno no ha sabido responder a las justas, lógicas y legítimas demandas de las trabajadoras y los trabajadores, que desde hace varios meses han ido convocando huelgas parciales y concentraciones en diferentes países.

La Administración española no ha sabido estar a la altura que las circunstancias requerían en la reunión de la Comisión Técnica PLEX del pasado 20 de junio y, tres meses después, en vez de trasladar una voluntad de resolución, ha optado por lo contrario: la confrontación y la falta de respeto hacia el Personal Laboral del Servicio Exterior.

Los Ministerios eluden su responsabilidad apuntándose con el dedo los unos a los otros en un inmovilismo inaceptable, en este sentido es particularmente elocuente la posición del MAEC y del Ministerio de Haciendo y Función Pública.

Por tanto, reclamamos un mínimo del 25% de aumento general como medida de choque y la apertura de una negociación para solucionar los casos más graves, pero sobre todo para solucionar definitivamente el caos salarial y la política de sueldos mínimos que sin rubor se manifestó en la reunión del 20-J.

No es esa la senda a seguir si queremos que España tenga un servicio exterior a la altura de un país como el nuestro. Las ilegalidades del Servicio Exterior son abrumadoras y se deben en gran parte a que responden a modelos caducos, pocos eficientes y peor gestionados.

Además, la inflación mundial agregada durante los nueve años de la congelación salarial sin duda ha superado ya el 25% de media. En algunos países los procesos inflacionarios, a pesar de la devaluación de las monedas, ha sido incluso superior. En otros países con algo menos de inflación, los sueldos están por debajo de las normas o estándares locales.

Ha llegado la hora de poner punto final a esta situación de pobreza y precariedad laboral, y esta es la reivindicación conjunta que hacemos desde CSIF, UGT, y CCOO

¡Subida salarial global, ya!

Los sindicatos somos rigurosos en nuestras pretensiones y, al mismo tiempo, somos responsables y reconocemos que una medida de aumento de choque inmediata es absolutamente ineludible a estas alturas.

Adicionalmente, habrá que negociar los salarios, los procesos de contrataciones, las mejoras de las condiciones laborales y los planes de pensiones en los países en los que sea obligatorio.

España viola sistemáticamente la normativa de Seguridad Social europea y viola las normas sobre elecciones sindicales a representantes de los trabajadores para el colectivo de contratados laborales en el exterior. Esta vulneración de derechos fundamentales ha sido ya condenada en firme tanto en España como en Organismos Internacionales.

¡No, así no podemos seguir!
Los sindicatos, las trabajadoras y los trabajadores, respondemos y lo haremos el 16 de octubre porque nosotros sí tenemos propuestas para un servicio exterior a la altura de lo que España necesita y merece. ¿Y el Gobierno, tiene alguna propuesta? De momento, considerando el mutismo y la inacción de los últimos años, todo parece indicar que NO.

Por tanto, ha llegado la hora y estamos seguros de que el 16-0 marcará un antes y un después.

Es responsabilidad de tod@s: El Gobierno debe saber que estaremos a la altura que las circunstancias requieren y que haremos todo lo posible por construir juntos un servicio exterior eficiente, justo y respetuoso con las condiciones de trabajo y las normas de los países con presencia de la A.G.E. en el exterior, así como con la ciudadanía a la que prestamos servicio.

Pero para ello es requisito indispensable comenzar por respetar a las trabajadoras y los trabajadores del servicio exterior, hombres y mujeres de distintas nacionalidades, que con orgullo y dedicación prestan su servicio al Estado Español a lo largo y ancho del mundo y a los que España, hoy por hoy, está dejando a la deriva en sus condiciones económicas, en sus derechos sociales, en sus derechos laborales y en su dignidad.