CSIF logra que Tragsa reconozca la categoría de bombero forestal y desconvoca las huelgas de las BRIF
27 de Septiembre de 2017

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha desconvocado las huelgas de las BRIF (Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales) que estaban fijadas para el 28 de septiembre, 2 y 5 de octubre tras la reunión con el SIMA (Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje) del pasado lunes al estimar que se han alcanzado avances significativos en la negociación de las condiciones laborales de este colectivo contempladas en el Convenio Colectivo de Tragsa.

La convocatoria de huelga se llevó a cabo después de 17 reuniones infructuosas. Pero CSIF estima que, desde la reunión del pasado lunes, el cambio ha sido importante, con avances que incluyen el reconocimiento de la categoría de bomberos forestales para las BRIF lo que era una reivindicación histórica del colectivo; las mejoras salariales con un acceso al abono del plus de conducción al servicio de la empresa o al plus de pernocta durante la extinción de incendios; así como el establecimiento y abono de un sistema de disponibilidad que permite extender la operatividad del servicio.

CSIF estima que, aunque se trata de acuerdos parciales, condicionados a un acuerdo global, la lectura es muy positiva ya que permite avanzar en la negociación y acercarse a reivindicaciones históricas de las BRIF. Por otra parte, CSIF es consciente de que quedan aún cuestiones por resolver, como la necesidad de reconocer la segunda actividad al cuerpo técnico.

Las BRIF son equipos altamente especializados en la extinción de incendios forestales, dependientes del Ministerio de Agricultura bajo contratación de manera directa a través de la empresa pública Tragsa.

Ubicadas en 10 bases repartidas a lo largo de todo el territorio español, se desplazan en helicóptero para actuar en los incendios forestales más complicados por todo el país dada su condición de dispositivo estatal a petición de las comunidades autónomas afectadas. Sus condiciones laborales se encuentran recogidas en el Convenio TRAGSA y ya en 2015 fueron objeto de negociación y causa de una huelga indefinida que duró más de 100 días en plena campaña de extinción durante el verano.