CSIF denuncia el “negocio millonario” de los expedientes de nacionalidad
Los Registros Civiles dejan de tramitar los expedientes de nacionalidad, desde mañana : continúan las demoras, aumentan los recursos y se aleja la tramitación
30 de Junio de 2017

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, denuncia el ‘negocio millonario’ que está suponiendo la tramitación en los expedientes de nacionalidad donde la implantación de una tasa de 100 euros por expediente ha supuesto una recaudación de más de 15 millones de euros desde el año 2015. Ni un solo euro ha vuelto al Registro civil para mejorar su funcionamiento o desarrollar el nuevo modelo de este servicio público que se pretende implantar.

Además, paralelamente se han entregado 6 millones de euros a los Registradores de la Propiedad a través de tres encomiendas de gestión pagaderos en los años 2015, 2016 y 2017. Una medida que, en su momento se justificó por el atasco en la tramitación de los expedientes de nacionalidad pero que se va consolidando cada año. CSIF denuncia que este sistema de encomiendas es perverso, pues se incentiva que el atasco nunca finalice. De hecho, la renovación periódica de estas encomiendas corrobora esta afirmación pues la encomienda de gestión sólo existe si hay atasco y si hay atasco hay encomienda… y dinero.

CSIF cree que el servicio puede prestarse de forma gratuita dentro del Registro civil, pero una vez puesta la medida, con esos 15 millones de euros se pueden hacer otras cosas para mejorar el servicio. Por ejemplo, pagar el nuevo programa de Registro civil que recientemente se ha licitado por 13 millones; o acometer la reforma organizativa interna de los Registros civiles estableciendo un nuevo marco de funciones, responsabilidades y reconocimientos; o poner en marcha el Registro civil electrónico. Hoy podríamos tener un mejor Registro civil, sin tener que externalizar ninguna de sus funciones históricas como la instrucción de expedientes y jura de nacionalidad.

Por último, CSIF se pregunta por la razón última de todo este cambio en la gestión de las nacionalidades y la negativa a discutir alternativas. No puede ser la mejora del servicio, pues siguen los atascos, se han incrementado los recursos contra las decisiones de los Registradores, la tramitación se ha alejado del domicilio del solicitante y encima le cuesta dinero.

Debe ser algo importante, para que se haya amenazado veladamente con deducir responsabilidades a los funcionarios que reciban documentación en un Registro civil a partir del 1 de julio, según reza la nota colgada en la aplicación informática. Quizá la respuesta esté en el negocio que supone este cambio de gestión de los expedientes de nacionalidad.