Los ordenadores de la Administración General del Estado continúan en alerta y cuentan con un programa que neutraliza el ataque informático
CSIF valora la profesionalidad de los funcionarios informáticos y reclama que se revisen las medidas de seguridad en todos los departamentos
16 de Mayo de 2017

El Centro Criptológico Nacional, máximo organismo responsable de la prevención frente a los ciberataques, ha proporcionado una herramienta al conjunto de la Administración General del Estado, que permite neutralizar el ataque que se puso en marcha el pasado viernes y del que hasta el momento no se tienen constancia que haya dañado los sistemas públicos.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, se ha interesado de las actuaciones que se han llevado a cabo en los diferentes departamentos y valora la profesionalidad de los empleados públicos responsables de la informática.

Tal y como ha podido comprobar CSIF, diferentes departamentos ministeriales y organismos continúan en alerta y mantienen hoy diferentes medidas de seguridad, como mantener ordenadores apagados hasta que concluyan los análisis del Centro Criptológico, el bloqueo del acceso externo a Internet o limitaciones en el uso de bases de datos.

Desde el Centro Criptológico se han enviado por tanto instrucciones a los diferentes departamentos y se ha proporcionado una herramienta que actualiza los sistemas de seguridad cada vez que arranca el PC.

CSIF considera que este tipo de situaciones suponen una oportunidad para revisar los sistemas de seguridad, actualizar los cortafuegos e instalar las últimas versiones de los sistemas operativos. En 2010, se promulgó el real decreto 4/2010 por el que se desarrolla el esquema nacional de seguridad, que obliga a los organismos públicos a implementar una infraestructura de seguridad electrónica y da un plazo de cuatro años para ello.

Sin embargo, en la actualidad, todavía hay pequeños centros de trabajo (fundamentalmente organismos autónomos o dependientes de ministerios, que aún no lo tienen implementado. Todos están interconectados a través de la red SARA por lo que las vulnerabilidades y problemas de seguridad que causan los centros pequeños se pueden propagar con facilidad a los grandes centros. Además, esta circunstancia, impide conocer el impacto global de la infección, en el caso que ocurra.