60º aniversario de los Tratados de Roma Una verdadera dimensión social como clave para una UE exitosa
24 de Marzo de 2017

Resolución del Comité ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos Independientes (CESI) con ocasión de las celebraciones del 60º aniversario de los Tratados de Roma:

La integración europea se encuentra de nuevo en una encrucijada. Todos los actores deben hacer un esfuerzo especial para garantizar que la UE no se desintegre. Durante 25 años CESI ha estado reclamando de manera firme una Europa más social.

Probablemente, el momento es ahora o nunca más para establecer un debate constructivo sobre el futuro de la integración europea, basado en el reciente Libro Blanco sobre el futuro de la UE, La contribución de la Comisión Europea a la Cumbre de Roma del 25 de marzo de 2017, en la que se pondrá encima de la mesa el futuro de la UE.

Sin optar por uno de los 5 escenarios expuestos en el Libro Blanco, el escenario 2 (el programa de descentralización) probablemente desencadenará una carrera hacia abajo que hundirá los derechos sociales y las condiciones de empleo. El escenario 4, el programa neoliberal, probablemente eliminaría completamente una agenda social de la UE, pero las interconexiones cada vez mayores de los asuntos económicos, financieros y sociales requieren cierta cooperación e integración. La reciente decepción popular con la UE y el estancamiento en las políticas sociales y de empleo demuestran que el escenario 1 (continuar) no puede ser una solución a largo plazo.

Teniendo esto en cuenta, los líderes de la UE, los jefes de Estado y de gobierno y los políticos nacionales de los Estados miembros deben cerrar filas con los sindicatos de toda Europa en su llamamiento para que el desarrollo de una verdadera dimensión social sea el corazón de una futura UE exitosa. La justicia social y económica y la igualdad se han convertido en la preocupación más importante de los ciudadanos de la UE que sólo aceptarán un proyecto de integración europea que responda a sus necesidades.

Consciente de que la legitimidad y el mandato democráticos se manifiestan principalmente a través de los canales democráticos tradicionales a nivel nacional, también es tiempo de que todos los actores políticos estén dispuestos a poner a Europa en primer lugar, no como un objetivo en sí, sino en el propio interés de los ciudadanos.

Componentes básicos de una UE social mejor para los trabajadores europeos

• La UE debe convertirse en un bastión contra la precariedad laboral y los efectos negativos de la digitalización. Utilizando sus competencias legislativas, la UE debe definir derechos laborales ambiciosos y normas que regulen las nuevas formas de empleo flexibles y móviles, así como para el mundo del trabajo digitalizado.

• Una coordinación más transparente y fácil de utilizar de los sistemas de seguridad social garantizará que los trabajadores móviles no pierdan beneficios sociales y relacionados con el empleo que han acumulado durante su vida laboral.

• La legislación laboral europea debe garantizar niveles de protección adecuados para todos los trabajadores, especialmente en materia de salud y seguridad en el trabajo, así como para los riesgos psicosociales nuevos y emergentes en el trabajo.

• La UE debe ayudar a garantizar los salarios mínimos a nivel nacional, definidos de acuerdo con un porcentaje mínimo del salario medio nacional.

• La UE debe explicar de manera creíble por qué no habrá normas sociales, de trabajo, de consumo y de protección del medio ambiente más bajas a través de nuevos acuerdos de libre comercio e inversión.

• Las políticas de la UE deben dar prioridad al equilibrio entre la vida laboral y la vida familiar, basándose en el reparto equitativo de las responsabilidades domésticas y de las instalaciones de atención de alta calidad, asequibles y accesibles, y respondiendo a las sociedades envejecidas ya las desigualdades de género relacionadas con el trabajo.

• La UE debe ajustar su política económica y debe permitir inversiones nacionales mucho más importantes, especialmente en educación y formación, salud y empleo juvenil, es decir, todas las inversiones vitales de capital humano que hagan las sociedades más justas y prósperas a largo plazo. Asimismo, la UE debe alentar a los Estados miembros a intensificar las inversiones para que las administraciones públicas y los servicios públicos sean más accesibles, mejores y más asequibles y beneficien a las personas vulnerables, especialmente las mujeres, los jóvenes, los ancianos y los migrantes. Esto también se debe financiar mediante una lucha común, seria y exitosa contra el impago de impuestos y la evasión fiscal..

• El derecho a la información y la consulta se se debe aplicar a todos los trabajadores, incluidos los empleados de la administración central. Un diálogo social eficaz en todos los sectores contribuirá a impulsar una Europa justa y social. Todos los trabajadores deben contar, y el pluralismo sindical debe ser un principio vivo de libertad y democracia.

• La plena aplicación y aplicación de la legislación social y laboral debe ser una realidad. Los esfuerzos de los sindicatos para hacer posible este objetivo debe contar con el pleno apoyo de las autoridades e instituciones a todos los niveles.