Correos suaviza el empleo temporal con 4.005 nuevos empleados fijos a partir del 1 de julio, pero CSIF insiste en que no es suficiente
¬ La empresa postal supera el 30 por ciento de temporalidad lo que, tal y como denuncia CSIF, resta calidad al servicio. 

¬ De cara a este año ya se ha planteado una nueva oferta de empleo de 3.421 plazas que Correos se ha comprometido a cerrar antes de que acabe 2020.  
08 de Junio de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, anuncia el ingreso de 4.005 empleados en Correos, a partir del 1 de julio, tras superar el proceso de consolidación de empleo 2017-2018. La empresa ha dado a conocer hoy los resultados de una convocatoria que contribuye a suavizar el enorme porcentaje de temporalidad que en Correos se prolonga hasta el 30%.

CSIF insiste que con estas 4.005 incorporaciones no es suficiente y ya ha conseguido una nueva oferta de empleo público de 3.421 plazas, cuyos exámenes la empresa se ha comprometido a realizar antes de que acabe 2020. El sindicato lo juzga imprescindible para atajar el porcentaje de temporalidad que resta calidad a un servicio que, en la desescalada, está en su máximo apogeo. La paquetería especialmente se ha multiplicado por tres en toda España y la única forma de cumplir con los plazos de entrega es una plantilla estable, tal y como exige CSIF. No puede ser que haya unidades de trabajo en la que no hay efectivos suficientes. Tal y como defiende el sindicato, no queremos un empleado de más pero tampoco de menos.
CSIF recuerda que hay zonas como País Vasco y Galicia, donde se van a celebrar las elecciones autonómicas el 12 de julio, en las que la medida estrella va a ser el voto por correo debido a la crisis del COVID-19. Los carteros podrán ir a recoger el voto al domicilio de los electores lo que disminuye los riesgos de la ciudadanía pero aumenta el de los empleados de Correos. Por ello, CSIF reivindica que ése riesgo hay que pagarlo. El sindicato no sólo ha exigido doblar la gratificación que paga a sus empleados por las campañas electorales, sino también seguridad y refuerzos suficientes en una época en la que la crisis del COVID-19 todavía despierta mucha incertidumbre.