La brutal exposición de los veterinarios de Tragsatec al COVID-19 en Galicia: “Te puede caer el sudor del ganadero que te sujeta al animal”
# CSIF llevará a la empresa pública a Inspección de Trabajo si no soluciona ya este problema

# Tragsatec ni siquiera ha realizado un análisis del riesgo en sus puestos de trabajo

# Les ha dado mascarillas higiénicas que son insuficientes para esta actividad
14 de Abril de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, denunciará a Tragsatec ante Inspección de Trabajo si no soluciona de inmediato la desprotección frente al COVID-19 de los 36 veterinarios de Galicia que han reanudado a partir del lunes 13 de abril las campañas de saneamiento ganadero. El sindicato justifica que Tragsatec, la filial del Grupo Tragsa destinada al servicio del medio ambiente, no ha dotado de EPIs a estos trabajadores para el ejercicio de sus funciones. Es más, en el protocolo de prevención frente al coronavirus, ni siquiera hay un análisis del riesgo de sus puestos de trabajo. Sólo se habla del personal de oficina y de los empleados que realizan tareas de desinfección.

Una situación que deja totalmente desprotegidos a los veterinarios a los que sólo se les han entregado mascarillas higiénicas y se les recomienda una distancia de seguridad de 2 metros. Pero ni esa distancia es viable en su trabajo ni esas mascarillas protegen ni limitan la propagación del contagio del COVID-19 tal y como explica una de las 150 veterinarias del servicio de saneamiento ganadero. “Necesitamos mascarillas FP2 que, tal y como explica la norma, son las que protegen de fuera hacia dentro y sirven para prevenir el contagio”, agrega esta empleada de Tragsatec, que también justifica que “una distancia de 2 metros es imposible” en un trabajo como el suyo.

“En las campañas de saneamiento de los animales como los terneros o el ganado de difícil manejo, que te los tiene que sujetar el ganadero, no puedes cumplir esa distancia. Es más, se te puede caer en el cuerpo el sudor del ganadero que es el que te sujeta al ternero para que nosotros podamos hacerle la prueba de la tuberculina que consiste en un pinchazo en el cuello del animal”. Por lo tanto, los veterinarios del servicio de saneamiento en Galicia demandan los EPIs que les protegen a ellos también frente al COVID-19 y que cumplan con la normativa que se ajusta a sus puestos de trabajo. CSIF justifica que no se pueden cometer errores de este tipo que pongan vidas en peligro y exige una solución inmediata.