Inexplicable: Tragsa sanciona a un bombero, que se juega la vida en el fuego, por declarar que “queda mucho curro por hacer”
¬ El sindicato defiende que una empresa pública como Tragsa debe ser un ejemplo de libertad de expresión.
17 de Septiembre de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios exige anular la sanción de dos días de empleo y sueldo que ha impuesto Tragsa a un trabajador, que había declarado públicamente en el incendio forestal de Valleseco (Gran Canaria) que “queda mucho curro por hacer”.

El sindicato muestra su indignación ante una sanción que no tiene razón de ser y que nos traslada a los tiempos de la censura. Máxime tratándose de una empresa pública como Tragsa que debería dar ejemplo de libertad de expresión. Por ello, CSIF muestra su apoyo total a Pablo González, que es el trabajador sancionado de la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales de Tabuyo del Monte (León) y que fue uno de los destinados durante ocho días fuera de su casa para combatir el dramático incendio forestal de Valleseco (Gran Canaria).

CSIF no está de acuerdo con los argumentos de Tragsa que asegura que se trata de una infracción grave porque la información de los incendios, cuando el fuego está vivo, es “muy sensible”. Pero, a juicio de CSIF, no es este el caso, porque el trabajador declaró cosas obvias y no dio ningún tipo de información que fuese confidencial o que no se pudiese ver a los ojos del mundo entero en directo o a través de las cámaras de televisión.

El sindicato, por lo tanto, juzga que hay que atajar de raíz este tipo de sanciones que jamás en la historia se habían producido y que, en caso de prosperar, representan un precedente injustificable en el que CSIF se desmarca totalmente de la información facilitada por Tragsa que aseguraba que esta sanción no se trataba de una decisión unilateral por parte de la empresa, sino que contaba con el respaldo de las organizaciones sindicales. A CSIF nunca se le ha pedido opinión y, si nos la hubiesen pedido, nunca la hubiésemos respaldado.