El severo despropósito de la jornada laboral en Renfe
CSIF firmó el ‘Acuerdo para la Mejora del empleo público’, que incluye la reducción de jornada laboral a 37,5 horas: nunca la imposición de determinados días libres a elección de la Empresa o de los sindicatos.
19 de Junio de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, den uncia que nunca antes algo tan sencillo se convirtió en tamaño despropósito. Una lamentable situación a la que nos han conducido, por igual, la Dirección de la Empresa y el Comité de Empresa que, supuestamente, representa a los trabajadores de Renfe.

En estas últimas semanas, CSIF ha asistido en la empresa pública a actuaciones tan surrealistas como:

- La inaplicación reiterada, desde julio de 2018, de la obligatoriedad de la ley: la DA 144 Ley 6/2018 PGE y el II Acuerdo para la mejora del empleo público.

- La firma de un Convenio que remite los temas más importantes sobre derechos laborales a Mesas de Negociación en las que no se ponen de acuerdo de ninguna manera, como la del pasado 30 de mayo.

- Estos mismos sindicatos, incapaces de sacar un acuerdo beneficioso frente a la empresa, tan fácil como exigir el cumplimiento de la LEY, han emprendido campañas de reclamaciones individuales pidiendo a los empleados dar la cara frente a la empresa.

- Así las cosas, el 18 de junio, la Empresa termina desmarcándose de una manera inasumible:

  • Comunica el cálculo incorrecto de la jornada a aplicar desde el 1 de julio de 2019.
  • Impone los días 24 y 31 de diciembre como no laborables.
  • Insta a planificar el exceso de jornada realizado del 1 de enero al 30 de junio de 2019 de forma individualizada “según se considere en cada situación”.
  • Y ni siquiera se pronuncia sobre el exceso pendiente del segundo semestre de 2018.

CSIF no acepta ninguno de los puntos y seguirá exigiendo el cumplimiento efectivo de la ley:

  • El sindicato negoció y firmó el Acuerdo para la mejora del empleo público, y por ello estamos por la reducción de jornada laboral a 37,5 horas, nunca por la imposición de determinados días libres a elección de la Empresa o de los sindicatos.
  • El exceso de jornada que afecta a 2018 y 2019 se ha calculado incorrectamente y en perjuicio del trabajador, por lo que su aplicación y compensación va a ser incorrecta.
  • Remitir la solución a ámbitos reducidos como los centros de trabajo, debilita el derecho de los trabajadores a disfrutar de la reducción de la jornada laboral y la compensación que se nos debe del segundo semestre de 2018 y del primero de 2019.

Entendemos que es una utopía que sindicatos, que han firmado la exclusión de la Estructura de Dirección del derecho al sufragio activo y pasivo, comprendan esto. Pero lo que resulta incomprensible es que Renfe haya empujado a la situación de conflicto colectivo.