Cualquier trabajador ya puede pedir un horario a la carta para conciliar sin reducir jornada
¬ CSIF recuerda que la empresa deberá contestar en el plazo de 30 días y sólo lo podrá denegar por causas justificadas.

¬ Así lo establece la nueva reforma del Estatuto de los Trabajadores.
11 de Junio de 2019

Ha sido silenciada por el enorme debate acerca del control de horarios. Pero la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) recuerda que esta nueva medida ya ha cambiado el mundo laboral. Desde el pasado 8 de marzo, la reforma del artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores permite pedir un cambio en su jornada laboral a cualquier trabajador para conciliar su vida laboral y familiar, sin necesidad de reducir jornada ni de asumir una rebaja en la nómina.

Según CSIF, la anterior redacción del artículo de la Ley de Igualdad de 2007 apenas reconocía de forma genérica el derecho de adaptación de la jornada. Apelaba para su desarrollo a la negociación colectiva o a un acuerdo individual con el empresario, que podía cerrarse en banda. Sin embargo, ahora el panorama ha cambiado. Tras el Decreto 6/2019 del 1 de marzo, aprobado por el Gobierno, cualquier trabajador podrá solicitar modificaciones en la duración o en la distribución de la jornada y en la ordenación del tiempo de trabajo para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral siempre que sea justificado.

La nueva legislación ya no permite a la empresa hacer oídos sordos, tal y como explica la asesoría jurídica de CSIF. Si el Convenio no regula el sistema para solicitar estos horarios adaptados ni los criterios para su concesión, el trabajador podrá presentar igual su petición. La dirección de la empresa deberá abrir un proceso de negociación que se demorará, como máximo, 30 días. Vencido el plazo, la empresa deberá comunicar la decisión por escrito, ya sea aceptando la petición, planteando «una propuesta alternativa que posibilite la conciliación» o bien denegándola, aunque en este último caso deberá indicar «las razones objetivas en las que se sustenta la decisión».