El jefe de cocina que deja Paradores tras 45 años de servicio: “Me voy peor pagado que nunca”
¬ Timoteo Gutiérrez, que hoy es delegado de personal de CSIF, se prejubilará en agosto con 62 años. “Temo que me falte ilusión y no quiero decepcionar a quienes me entregan su confianza”.

¬ Él entró en 1975, “en plena Dictadura y trabajábamos 12 horas diarias pero era distinto. Era otro trato: la empresa te valoraba más”.
07 de Mayo de 2019

Esta es la historia de Timoteo Gutiérrez, un jefe de cocina de Paradores que lleva 45 años en la empresa, “desde que entré en 1975 como pinche”; que pasó por demasiados centros hasta hace 20 años cuando se instaló en el Parador de Córdoba. El próximo mes de agosto se prejubilará con 62 años, porque “ya estoy cansando de luchar. Temo que me falte ilusión y no quiero decepcionar a ningún compañero que me entrega su confianza”, asegura hoy como delegado de personal de CSIF en el Comité Intercentros. “He sido sindicalista toda mi vida. He luchado frente a los problemas sin tenerlos miedo, porque he ejercido esta profesión con sensatez. He buscado siempre la verdad y he luchado por ella porque en el ámbito laboral la verdad es un trabajo justo. Se trata de cumplir con los Estatutos, que es como la Constitución para los trabajadores y para la empresa. Pero el problema es que la empresa muchas veces no cumple y ahí es donde empiezan los problemas”.

Timoteo retrata su propio caso. “Me voy peor pagado que nunca. Es duro decirlo, porque entré con 18 años en el Parador de Oropesa. Después de 45 años, creo que merecía otra cosa. Pero a mí no me preocupa mi caso, pues me quedará una pensión que me permitirá vivir dignamente. Por eso lo que realmente me preocupa es la gente que se queda, que los sueldos sean tan bajos, que uno vaya a los centros de trabajo y la gente te diga que está descontenta. Porque el Paradores en el que yo entré en 1975 no era así. Y con esto no quiero decir que cualquier tiempo pasado fuese mejor porque recuerdo que en 1975, todavía en plena Dictadura, trabajábamos 12 horas diarias… Pero era otra cosa. No había estas exigencias de ahora. No había este distanciamiento que ahora existe con la empresa. Recuerdo que la gente te decía que estaba contenta y eso es porque se sentía valorada”.

“Por eso ahora necesitamos gente que tome el testigo. Que necesite luchar. Que quiera luchar y que quiera defender todo lo que nos han quitado, porque, desde el ERE que sufrimos, las condiciones no son las idóneas”, agrega Timoteo Gutiérrez, que en estos 45 años aprendió que “los problemas se solucionan sin dejar de luchar, sin perder la ilusión por solucionarlos. Sabemos que cada vez va a ser más difícil, que cada día hay más recortes de personal, que la empresa no nos valora como debe. Pero el hecho de que CSIF haya entrado en Paradores creo que es una esperanza porque en este sindicato he encontrado gente que siente lo que hace y que está ahí en el día a día, porque es la única manera de entender las carencias de la gente. Los convenios provinciales son superiores al que tenemos en ‘Paradores’, y eso no puede ser. De ninguna manera. Como mínimo, debía igualarlos, entre otras razones porque somos una empresa pública que debería dar ejemplo. Y, sin embargo, es lo contrario. Pero debemos luchar para que esto cambie”.