ICO: crónica de un desastre
CSIF afronta el proceso electoral sindical en el Instituto de Crédito Oficial con un mensaje innegociable a una plantilla herida por los dos millones de € que le deben: la perseverancia es experta en cambiar este tipo de situaciones.
31 de Enero de 2019

Las elecciones sindicales se acercan en el ICO (Instituto de Crédito Oficial) y ahí estaremos. Ahí estará CSIF como lo ha estado los dos últimos años, desde que pusimos fecha a esta aventura, desde que fuimos los primeros en denunciar en prensa nacional una situación inexplicable. Nadie lo entendió entonces. ¿Cómo era posible que el Banco del Estado debiese más de un millón de euros a su plantilla? ¿Cómo era posible que una institución oficial solvente no pagase lo que ha firmado a sus empleados? ¿Qué clase de relación era esa? Era un dinero que cada empleado se había ganado debido a su trabajo, a su nueva categoría profesional. No era el precio del azar, sino de un ascenso.

Hoy, casi dos años después, esas preguntas no han cambiado de lugar. Al contrario. Se han hecho más crueles, porque la deuda ya rebasa la frontera de los dos millones de euros. Hay empleados a los que se les debe más de 30.000 € con los que podrían pagar los estudios de sus hijos. Pero ya no se trata de que lo que te deban, sino de lo que genera una situación como ésta, imposible de domesticar. Los presidentes, que han pasado por el ICO desde 2014, han cerrado la puerta al problema. Hemos descubierto que daba igual el partido político al que pertenezcan. El tiempo ha pasado, la vía judicial es agotadora y por los pasillos nos encontramos a compañeros que tienen miedo a resignarse: “Ya no sabemos lo que hacer”, lamentan.

CSIF, sin embargo, está aquí para luchar frente a la resignación. Para mantener la cabeza alta. Para explicar que, al final, no existen partidos invencibles. Llevamos dos años defendiendo este mensaje, en cualquier parte y a cualquier hora. No podemos garantizar la victoria en los tribunales como todas las cosas que no dependen de uno solo. Pero, si seguimos ahí, si seguimos insistiendo, si seguimos creyendo, no lo duden: lograremos lo que es nuestro. Así que desde aquí pedimos a los empleados del ICO que ayuden a CSIF a fortalecerse en el Banco del Estado. Juntos recordaremos que la perseverancia es experta en cambiar este tipo de situaciones: lo único, en realidad, que puede cambiarlas.