CSIF denuncia la indefensión de 1.500 trabajadores de la estructura de dirección de Renfe y ADIF
El sindicato prepara acciones judiciales para defender sus derechos y, a su vez, los de la ciudadanía. El deterioro del servicio del ferrocarril, como se está padeciendo en algunas CCAA, no es fruto del azar.
24 de Enero de 2019

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios denuncia el castigo de 1.500 trabajadores de la estructura de dirección de Renfe y Adif a muchos de los cuales se ha bajado de categoría profesional y salario. El sindicato denuncia que se ha tratado a estos empleados como si fuesen altos cargos o alta dirección cuando no lo son. El objetivo de situar a gente afín ha perjudicado a estos profesionales, que gestionan el día a día de ambas empresas.

CSIF juzga que la consecuencia de esta forma de actuar la está pagando la ciudadanía. El deterioro del servicio, como se está viendo en algunas Comunidades Autónomas, el deficiente mantenimiento de la infraestructura y la incapacidad de desplegar las líneas de alta velocidad previstas, no son fruto del azar en empresas públicas que se comportan así con sus empleados. Por ello, CSIF prepara las acciones jurídicas que permitan defender a estos trabajadores del ferrocarril a muchos de los cuales también se les niega el derecho a participar en las elecciones sindicales ejerciendo su derecho a voto o pudiendo ser elegidos. El sindicato no va a admitir de ninguna manera esa privación ilegal de derechos.

La situación de indefensión de estos trabajadores también está provocada por la firma de los preacuerdos del II Convenio de ambas empresas. Estos preacuerdos tienen escasísimo contenido, lo que permitirá que los procesos de movilidad, los ascensos, la renovación de la plantilla, se muevan en un terreno oscuro que no beneficia ni a los trabajadores ni al servicio público. CSIF recuerda que se han creado comités para la gestión de estas cuestiones, pero todo sigue igual, muy alejado del mérito y la capacidad. A unos se les dan cargas de trabajo superiores a los puestos desempañados y a otros se les promociona sin reunir los requisitos precisos.

El sindicato denuncia que los firmantes de esos preacuerdos siguen sin conseguir que Renfe y Adif apliquen el II Acuerdo para la mejora del empleo público, que registraba la jornada de 37,5 horas (pretenden convertir la disminución semanal de jornada en días libres) para empresas públicas y el pago de los complementos en caso de IT (incapacidad temporal).

Renfe y Adif tampoco reconocen la antigüedad de los trabajadores y a los de nuevo ingreso les crean categorías con el único objeto de rebajar sus salarios respecto a sus funciones reales y cualificaciones. Un escenario que, según CSIF, se aleja del deber de ambas empresas de luchar por un ferrocarril mejor y más eficiente.