Los mil y uno obstáculos de las empresas públicas
CSIF denuncia que han perdido uno de cada tres empleados desde 2012 lo que convierte a estas entidades en el sector más azotado por la crisis, con un total de 31.751 puestos de trabajo menos. Y no es justo: la historia de las empresas públicas es también la historia de nuestro país.
27 de Diciembre de 2017

Los datos del Ministerio de Hacienda son contundentes. Los datos demuestran que las empresas públicas han perdido hasta un 33% de empleados desde el año 2012. Un total de 31.751 puestos de trabajo menos en estas entidades lo que, a juicio de nuestro sindicato, ha deteriorado la calidad de los servicios y casi ha impuesto en estos organismos mentalidad de empresas privadas cuando no puede ser así. Porque hay servicios que están por encima de los beneficios como el Servicio Universal que presta Correos a diario o la labor que realiza Tragsa cuando surgen severos problemas en el medio ambiente como los últimos incendios de Galicia y que las empresas privadas ni se plantearían realizar.

Todo esto forma parte de la carrera de obstáculos de las empresas públicas, donde CSIF también expone el caso de empresas claramente beneficiosas como ‘Aena’, con beneficios de 80,9 millones de euros en el primer trimestre de 2017, o de ‘Ifema’, cuya actividad ferial es de 2.000 millones, que necesitan más personal y, sin embargo, no pueden realizar esas contrataciones. Porque, más allá de la tasa de reposición de los PGE (Presupuestos Generales del Estado), precisan una autorización expresa del Gobierno que no siempre se produce y que, según CSIF, obliga a externalizar servicios. La prueba más rotunda está en IFEMA estos días con la inauguración de FITUR, la principal feria mundial del turismo.

En cualquier caso, el problema va más allá en las empresas públicas, donde también aterrizó el fenómeno del empleo temporal peligrosamente. El reflejo es Correos, donde el departamento de RRHH reconoce que, a día de hoy, un 30% de la plantilla es temporal. Un dato que alimenta la precariedad que CSIF trata de erradicar a diario. Y todo eso también pasa por recordar que no puede haber empresas públicas como Correos, Paradores, Navantia, el mismo Hipodromo de La Zarzuela..., que llevan más de cinco años con el Convenio bloqueado. Algo que no se ajusta de ninguna manera a la vocación de servicio público de estas entidades ni tampoco a lo que dice Pilar Platero, presidenta de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales): "La historia de las empresas públicas es también la historia de nuestro país".