FUNDAE se contradice a sí misma: la promoción profesional no existe
CSI-F constata que la empresa pública valora poco los esfuerzos por formarse de sus trabajadores, es poco transparente tanto en los procesos de movilidad como en los de promoción que realiza y exige modificar ya esa política que sólo lleva a la resignación del empleado.
08 de Junio de 2017

Fundae es una fundación estatal que tiene como objetivo la gestión y promoción de la formación de los trabajadores ocupados como medio de incremento de la productividad de las empresas y del desarrollo profesional de sus empleados. CSI-F constata que, si bien no hay problemas graves de conflictividad laboral y la condiciones laborales son, en términos generales, buenas, sí hay un problema con el que nuestro sindicato se enfrenta abiertamente: la promoción profesional, porque no hay política de formación. La sensación es que se valoran poco los esfuerzos del empleado por formarse, una amarga contradicción con los principios que Fundae dice defender públicamente: el impulso de la formación entre empresarios y trabajadores para fortalecerse ellos mismos y contribuir al desarrollo económico.

Sin embargo, las normas que se aplican a los 375 trabajadores que componen esta entidad pública no son esas. Como ejemplo, durante los últimos años se ha limitado el acceso a los permisos de formación y se están produciendo jubilaciones que podrían dar acceso a la promoción a los trabajadores “y, sin embargo, nos encontramos con que esos puestos se amortizan sin justificación y no se cubren, lo que origina que cada vez descienda más el número de trabajadores”. Y no sólo eso, sino que cuando se convocan procesos para cubrir plazas CSI-F ha comprobado que la parte sindical en la Comisión Paritaria de Selección no participa en las pruebas selectivas. De esta manera la empresa aplica un procedimiento que no garantiza la igualdad ni la objetividad de criterios, un hecho que se ha denunciado reiteradamente. Por lo tanto, nuestro sindicato exige acabar con esa política y que Fundae dé sentido a su denominación (Fundación Estatal para la Formación en el Empleo) lo antes posible entre sus propios trabajadores.

A fin de cuentas, la promoción profesional también es un derecho.