CSI·F lucha contra la nueva moda de Correos: los contratos de cuatro horas
Rompen la calidad del empleo y se han convertido en una auténtica disyuntiva para los trabajadores temporales: “Si no aceptas, te caes de la Bolsa”, les amenazan desde Recursos Humanos
23 de Mayo de 2017

Es la nueva moda en Correos: los contratos de cuatro horas. Una medida que según CSIF, sindicado mayoritario en las Administraciones Públicas y con una presencia creciente en el Sector Privado, “no fortalece el empleo de calidad”. Así lo explica Manuel González Molina, Presidente Nacional del Sector de Entidades Públicas Estatales (EPE) de CSI·F, “porque hay a gente que le parte en dos y en algunos casos de manera escandalosa. No hace mucho veía un caso de una chica que está en la Bolsa de Empleo que tenía un contrato a tiempo completo y que para terminar los dos últimos meses le hicieron uno de cuatro horas y por la tarde con la disyuntiva de que ‘si no aceptas te caes de la Bolsa’ De repente, la muchacha, que estaba dando unas clases particulares para completar ingresos, se vio obligada a tomar la decisión, a prescindir de esas clases imaginando la posibilidad de obtener algún día un contrato fijo en Correos”.

La precariedad ha llegado hasta el punto de que José Rico, responsable de CSI·F EPE de la U.A. Madrid en la Comunidad de Madrid, asegura: “Hoy en día, te encuentras con gente que te dice: ‘Al menos, he firmado cuatro horas’. Y entonces, cuando lo escuchas, te echas las manos a la cabeza. Y te preguntas: ‘¿hasta dónde hemos llegado?’” La respuesta no es ninguna tentación. “Pero eso son las consecuencias de la reforma laboral”, añade José Rico. “Las empresas tienen manga ancha para hacer esto y, si uno pregunta por la calidad de trabajo para el empleado, te contestan que son las necesidades estructurales de la empresa. Pero nosotros tenemos que luchar y recordar que este no es el camino. Máxime para gente que tiene cargas familiares y que, a través de las Bolsas de Empleo de Correos, sólo puede trabajar seis meses al año”.

La prueba podría estar en Alberto Plaza, que representa la ingratitud del modelo de esas Bolsas de Empleo. En los últimos años sólo hilvana contratos de cuatro horas que quiebran sus ambiciones. “A lo único que puedes aspirar con eso es a buscar o a completarlo con otro trabajo. A los 32 años, aspiro a independizarme de casa de mis padres, pero de esa manera no es posible. No gano tiempo, lo pierdo”. Manuel González Molina lamenta que esto contradice el fin primordial de Correos. “Si no hay contratos de calidad no se puede mantener la calidad del Servicio Postal Universal (SPU)”.

De ahí que no quede otro remedio que luchar frente a esta inoportuna moda de las cuatro horas que no dan derecho al trabajador ni a desayuno ni merienda y, sin embargo, sí a trabajar las horas proporcionales de sábado que correspondan. “Hay que luchar a ultranza como hicimos en 1998 con una huelga de hambre de una semana cuando salió la Ley Postal, que liberalizaba el sector postal porque, en realidad, todo lo que pasa hoy son las consecuencias de aquello cuando aquí ya veías transporte de paquetes por privada en las carreteras, algo que no veías en el resto de Europa. Pero, como entonces, el único camino es el de no rendirse”.