CSI·F denuncia las precarias condiciones laborales de 'Paradores'
En la empresa, que preside la ex mujer de Rodrigo Rato, el sueldo de un administrativo con 21 años de antigüedad no llega siquiera a los 1.000 euros mensuales.
17 de Mayo de 2017

Hay historias personales que lo retratan sin miedo. José Manuel García Fernández, el delegado sindical de CSI-F en Paradores, trabaja en el de Ávila. Tiene 47 años, habla dos idiomas, inglés y francés. Suma una antigüedad de 21 años que equivaldría a siete trienios, “pero hace años que en esta empresa se eliminó la antigüedad”. Su sueldo de administrativo tampoco llega a los 1.000 euros mensuales, herido por los recortes que originó la crisis y que no se pueden ni comparar con los 173.183 anuales que cobra Ángeles Alarcó, la ex mujer de Rodrigo Rato, presidenta y consejera delegada de Paradores, una de las empresas estatales de la SEPI, en la que a José Manuel García Fernández el único consuelo que le queda “es el de pensar que tenemos trabajo”.

Al margen de eso, le gustaría relatar otras condiciones en una empresa pública como Paradores que ya no tiene ni Convenio, “porque el de 2009 ya no está prorrogable”. Ni siquiera importa que los dos últimos años la empresa ya haya dado beneficios. La facturación ascendió en 2016 a 255 millones de euros, pero la negociación del nuevo Convenio está atascada. “La realidad es la que es”, insiste José Manuel, que tiene 15 horas sindicales al mes para convencerse de que en el esfuerzo hay futuro e igualarse, en la medida de lo posible, a otras empresas públicas de la SEPI. “Trabajamos 40 horas semanales y no tenemos ni un solo día de asuntos propios al año. Si no es una cita con un especialista, no te queda otro remedio para ir al médico que cambiar el turno con un compañero”. Pero, de momento, la única alternativa es la de seguir luchando, porque “la empresa no propone nada. Nos hemos quedado con los retoques del ERTE que originó la crisis y en el que perdimos las cosas que realmente merecían la pena: los turnos te los pueden cambiar constantemente y hasta el día 25 de cada mes no conocemos los horarios lo que no facilita la conciliación de la vida familiar”.

José Manuel no tiene miedo ante esta crónica de denuncia. “No cuento nada que no esté pasando. Antes, teníamos ocho días de asuntos propios al año. Luego nos quedamos con dos y ahora nos hemos quedado sin ninguno. ¿Hasta qué punto eso es normal en una empresa que da beneficios? ¿Por qué no se mira por el empleado?”. Pero la realidad es que la lista de reivindicaciones puede ser más agresiva. “Sólo podemos descansar un máximo de nueve fines de semana al año, y ya no se trata de poner mi ejemplo que más o menos tengo hijos mayores, de quince y trece años. Pero ¿qué clase de conciliación de la vida familiar es ésa?” Su respuesta por ahora no descansa en paz. “Porque somos los que peor Convenio tenemos de la SEPI, da lástima compararse a otras empresas y hay que decir las cosas como son, sin miedo y sin engañar a nadie. La realidad es la que es”.

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