Las universidades necesitan certidumbres y no improvisaciones
- Frente a la COVID-19, para la inminente EBAU y ante el inicio del próximo curso 2020-2021.
11 de Junio de 2020

Para CSIF, en la excepcional situación actual, los docentes e investigadores, los alumnos y el personal de administración y servicios de las universidades necesita certezas y una organización rigurosa para actuar de forma segura y siempre con planes de contingencia para adaptarse de forma efectiva a la eventual evolución de la pandemia.

Durante las últimas semanas ha habido universidades que informaban con cierta temeridad que el inicio de curso iba a ser preferentemente on line o eminentemente presencial.

Desde CSIF no queremos nuevas ocurrencias ni que se incida en la incertidumbre de los meses pasados y esperamos del Ministro Manuel Castells --tal y como se comprometió en la última reunión virtual del pasado 28 de mayo-- la negociación de unas instrucciones y normas precisas para afrontar con seguridad y salud el inicio del curso universitario.

CSIF considera que las pruebas de la EBAU pueden constituir una buena ocasión para testar si las Universidades están preparadas o no para la incorporación del alumnado a partir de Septiembre a las aulas e intentar comenzar el curso, en la medida de lo posible, con la mayor normalidad posible.

Eso sí, la premisa básica es garantizar la seguridad y salud como un objetivo prioritario de manera que las Universidades, sus trabajadores y los alumnos deben estar preparados y prevenidos para actuar con eficacia y eficiencia ante posibles escenarios de enseñanza presencial, semipresencial u on line.

Por esa razón, desde CSIF llevamos pidiendo al Ministerio de Universidades, a las Comunidades Autónomas y a las Universidades las siguientes ideas claves para que la vuelta a la normalidad refuerce la calidad en la enseñanza universitaria y no suponga un retroceso en esta materia:

  • Robustecimiento de las plantillas de PDI y PAS con especial protección a los colectivos más vulnerables: interinos y contratados laborales temporales, en particular los profesores asociados.
  • Incremento de las dotaciones presupuestarias autonómicas y ministeriales, tanto para afrontar la contratación y estabilización de las plantillas, como para planes de adquisición y mantenimiento de nuevos equipos informáticos, plataformas digitales y otras tecnologías que permitan afrontar con garantías para todos la enseñanza y la evaluación on line.
  • Favorecer el retorno seguro de los trabajadores universitarios (PAS y PDI) con la realización de pruebas de PCR y seroprevalencia, así como evitar la incorporación de personal de riesgo: mayores, enfermos crónicos, embarazadas, inmunodeficientes, personas al cuidado de menores y dependientes, etc., a quienes se les facilitará la posibilidad de teletrabajar.
  • Incremento de la formación en nuevas tecnologías para el profesorado y el personal de administración y servicios, de manera que la utilización de estas herramientas no depende del autoaprendizaje de los empleados, sino de una apuesta decidida de las Universidades por el aprendizaje y la mejora de las competencias y habilidades digitales de los trabajadores continua y permanente.
  • Protocolos de desescalada en la actividad docente con normas generales dictadas desde el Ministerio de Universidades y siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Sanidad con el fin de que la vuelta al trabajo y el inicio del Curso 2020/2021 sea lo más similar posible en todas y cada una de las Universidades españoles.

Creemos que todas estas reivindicaciones son sensatas, razonables y no hacen sino intentar garantizar el mantenimiento de la calidad del sistema universitario española con la adecuada protección de cuantos desarrollan su labor en las Universidades y de quienes utilizan sus instalaciones y servicios, pues un regreso mal planificado y lleno de improvisaciones no va a redundar en alcanzar los fines que la sociedad demanda a las Universidades.

Por tal razón, pedimos al Ministro de Universidades que nos convoque de manera urgente, presente el borrador del que nos habló el 28 de mayo y nos permita realizar aquellas aportaciones y sugerencias que consideremos oportunas, esperando que se tengan en cuenta las propuestas razonables y razonadas que CSIF lleva trasladando al Ministerio desde la formación del nuevo Gobierno, y más aún en tiempos de la crisis provocada por la COVID-19.