El anuncio de Rajoy sobre las reválidas no es novedoso porque ya lo contempla el calendario de aplicación de la LOMCE
CSIF pide al Gobierno que lleve a ejemplo su voluntad de diálogo, con la derogación urgente de los Decretos de recortes en la Educación
27 de Octubre de 2016

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, se felicitó hoy de la voluntad manifestada por Mariano Rajoy de alcanzar un Pacto por la Educación, en su discurso de investidura, así como su intención de congelar la aplicación de las reválidas con efectos académicos.

Esta voluntad fue adelantada a CSIF por el propio Ministro de Educación en la reunión que mantuvimos el pasado 26 de septiembre. No obstante, el supuesto anuncio de Rajoy sobre las reválidas no es novedoso puesto que el calendario de aplicación de la LOMCE ya lo contempla: las ‘reválidas’ de ESO y bachillerato no tienen efectos académicos hasta 2018.

CSIF considera que hay margen para la negociación y por eso, desde finales de verano, intensificó la interlocución con los diferentes grupos parlamentarios y el propio Gobierno, a través del titular de Educación. CSIF participará en esta negociación de forma constructiva y siempre en la defensa del profesorado como pilar fundamental del Sistema Educativo.

Pero como paso previo a la negociación, debemos abordar temas urgentes, como la derogación de los Reales Decretos de recortes que impiden a las comunidades autónomas devolver las condiciones laborales a los docentes anteriores a la crisis: horario lectivo, sustituciones, ofertas de empleo público sin tasa de reposición y descuentos en las bajas laborales entre otras.

La derogación de los recortes sería un buen ejemplo de esta voluntad de negociadora por parte del Gobierno. Pero es que además, si hay voluntad política, consideramos que hay posibilidad aritmética de que los grupos parlamentarios impulsen ya esta derogación.

Esto sería un gesto de buena voluntad negociadora y a partir de ahí, es posible negociar un pacto de Estado por la educación que incluyera la Estructura Básica de las Enseñanzas sin pruebas finales conducentes a titulación, el currículo básico, la inversión mínima que necesita nuestra educación, el Estatuto Docente, el apoyo a la Enseñanza Pública y el Sistema de Becas.