CSI-F Administración Local celebra una Jornada-curso sobre la evolución de la mujer en la policía municipal de Madrid
13 de Abril de 2011

LA IGUALDAD CUESTA DINERO

CSI-F Administración Local Madrid, ha celebrado el pasado 6 de Abril, en el Auditorio de la Tesorería General de la Seguridad Social, una Jornada sobre la “Evolución de la Mujer en la Policía Municipal de Madrid”.

La Jornada moderada por Amalia Rol, Policía Municipal de la Primera Promoción y Coordinadora del Sector de Administración Local Nacional de CSIF, contó con la participación de la Subinspectora de la Policía Municipal de Madrid, Dª Teresa Gil Manzano, quien dio cuenta del reciente presentado PROYECTO ATENEA, de la Policía Municipal de Madrid (estudio sobre los componentes femeninos del Cuerpo de Policía Municipal de Madrid).

Amalia Rol previo a dar paso a las distintas ponencias que se debatieron en esta mesa de trabajo, recordó como esa primera promoción a la que ella pertenece, tuvo que romper muchos tabúes y dejar sin efecto los muchos roles a los que a la mujer de entonces marcaban.

Teresa Gil Manzano, destacó durante su intervención como el trabajo realizado por las mujeres de este colectivo, ha hecho posible no solo su visualización, sino también la importancia del mismo. Hoy ya no se entendería este Cuerpo sin la presencia de las mujeres.

La Subinspectoradesgranó, ayudada de los distintos gráficos que recogen el trabajo realizado durante más de un año, la evolución conseguida en el colectivo de mujeres, pero también evidenció todo lo que aún falta por conseguir.

EL PROYECTO ATENEA, se presentó coincidiendo con los 40 años de la presencia de la mujer en Policía Municipal. 40 años en los que se han tenido que romper moldes, pensados únicamente para hombres.

La SubinspectoraGilManzano, entre otras cuestiones destacó como las pruebas de acceso penalizan a las mujeres. Se preguntaba que quizá ésta, fuera alguna de las razones por las que cada vez se presentan menos mujeres a las convocatorias.

EL PROYECTO ATENEA hace un pormenorizado recorrido por todas las cuestiones que preocupan y ocupan a las mujeres que forman parte de este colectivo. Desde las bases de la convocatoria con las pruebas físicas, talla, tests etc., a la uniformidad, horarios con un banco de tiempo, conciliación, cometidos, buenas prácticas para el fomento de la igualdad, como medidas de acción positiva, etc. etc.

Pero EL PROYECTO ATENEA parece que no quiere quedarse sólo como radiografía de lo que existe, sino que pretende llegar más allá y por ello, Teresa Gil Manzano, apuntó que se creará una “Comisión Permanente de Igualdad”, que canalizará las propuestas, denuncias, alternativas, etc.

El anecdotario que recorría el Salón de Actos en las distintas intervenciones, unas veces provocaba la carcajada, pero en muchas otras la sonrisa se quedaba congelada, no era broma, era la más pura realidad.

Las primeras mujeres policías municipales, con falda, tacones, bolso al hombro, realizaron su primer servicio en la almendra de los conocidos como bulevares, desde la calle Princesa hasta Colón, y fue un 1º de mayo del año 72. Estábamos en la España de los últimos coletazos del franquismo.

Oscar Vioque, responsable de CSIF en Policía Municipal en el Ayuntamiento de Madrid, en su intervención destacó el trabajo que se ha realizado y se está realizando, manifestó que “hasta ahora habíamos visto la evolución sufrida en estos 40 años y esperaba que en los próximos se identifique como el camino de la igualdad”.

Recordó que ahora las mujeres son poco menos del 13%, muy poco considerando la plantilla. Insistió en que se trabajará duro para el desarrollo del Plan de Igualdad en base a lo que recoge el Acuerdo Convenio. Hay que sentase a negociar YA, pero denunció que la Corporación no está por la labor.

Cómo también puso de manifiesto César Barrio, “la igualdad cuesta dinero” y hoy por hoy el Ayuntamiento no parece que esté por esa labor. Es mejor vender humo que ajustarse a las realidades.

La intervención de otras dos mujeres Policías Municipales, como Arantxa Miranda Martín, madre de dos hijos pequeños, y de Beatriz Rodríguez Madroño, pusieron de manifiesto como este trabajo y las condiciones del mismo, impiden la conciliación tan necesaria no sólo en el caso de los hijos, sino también en las otras facetas de la vida que cada cual escoja.

Miranda Martín defendió la libertad para ser madre y el compromiso, el deber y el derecho de cuidar y educar a los hijos, sin tener que depender del favor personal del jefe inmediato, sino que conciliar tendría que ser un derecho y por tanto estar regulado.

CSIF pedirá de nuevo la creación de la Guardería, que tan buenos resultados diera en su día y defenderá la implantación de las medidas de conciliación que recoge el Acuerdo-Convenio.

Beatriz Rodríguez Madroño, hizo un repaso de cómo la uniformidad está pensada única y exclusivamente para hombres, desde el pantalón al chaleco antibalas. Y no digamos del armamento. Pero también se detuvo, porque ella precisamente está en el Área de Formación de CSIF, en la formación y en la escasísima participación de las mujeres en esta parcela.

Una parcela, por otra parte, que debería ser obligatoria porque el reciclaje y más en un colectivo como el de Policía, que, debería ser permanente. No ya sólo por las nuevas tecnologías, sino por poder hacer frente en las mejores condiciones a los muchos y cada vez más variados delitos que se cometen en las grandes ciudades.

La jornada fue intensa, productiva, interesante y desde luego participativa. Todas las presentes y los hombres que asistieron también, sabían de qué estaban hablando porque todos habían sufrido y sufren el mismo problema.

Los otros intervinientes, Benjamín Martínez, responsable de Prevención y Riesgos Laborales de CSIF en el Ayuntamiento de Madrid y sus OOAA, relató como se está trabajando, la importancia del mismo para evitar la conculcación de derechos y para la realización en las mejores condiciones para también dar el servicio más eficaz al ciudadano y con el rico verbo al que nos tiene acostumbrados, amenizó unos datos a veces ásperos. CSIF ha realizado un trabajo serio, importante y diríamos que a veces decisivo para frenar cuestiones que se acercaban más al moobing que a una falta de medios. Adelantó como primicia el protocolo para la detección del moobing que CSIF ha elaborado.

Como cierre de la Jornada, Ana María Gómez y César Barrio pusieron sobre la mesa los problemas de cara a la jubilación. Ana María Gómez, de la última promoción exclusivamente femenina, recordó los muchos problemas que tuvieron, sobre todo con la conciliación. Los horarios y los hijos eran incompatibles totalmente, pero hoy en día y tras escuchar a las compañeras parece que no se ha avanzado mucho en este tema. En cuanto a uniformidad, armamento, etc., no parece que tampoco el recorrido hecho sea más fructífero. No obstante y a pesar de haber entrado en un Cuerpo que desconocía y al que acudió como la mayoría de las mujeres de aquellas promociones por tener un trabajo digno y asegurado, ahora no lo cambiaría por nada. Se considera Policía Municipal por lo cuatro costados y orgullosa del trabajo que se realiza.

Como muestra de lo que se vertió en las casi cinco horas de debate, los siguientes titulares:

-La evolución ha sido forzada por la propia sociedad.

-La igualdad cuesta dinero y para ello el ayuntamiento tendrá que inyectar más dinero en: guarderías, flexibilidad horaria, contratos de relevo, aumento de plantilla, etc., etc.

-Es necesario un cambio psicológico y cultural y las nuevas generaciones no han hecho mucho al respecto.

-Cuando se pidió en la negociación del convenio único medidas que favorecieran la igualdad y la conciliación, fue precisamente, en la mesa de negociación, una mujer la que se opuso. El dinero primaba sobre cualquier otra expectativa, y la Directora de RRHH lo mantuvo.

-Denunciaron que no se acude a cursos, jornadas, etc. para no perder la productividad.

-El ayuntamiento ha puesto un programa de contadores con respecto a la productividad. Ha apostado por el presencialismo en lugar de la eficacia y eficiencia.

-Cobras la productividad si acudes a tu puesto de trabajo. Están comprando tiempo y además barato. Lo que hacen es pervertir la esencia de la productividad.

-No permiten que se haga formación, asistencia a congresos, y hasta ir al médico, todo descuenta. Y todo por decreto, claro.

-Conciliar la vida personal, familiar, laboral y social, constituye un hecho social de carácter colectivo y no un problema específico e individual de las mujeres, aunque en la vida cotidiana, son las mujeres las que llevan el peso de este equilibrio.

-Para educar hay que estar y para estar es imprescindible conciliar.

-La sociedad actual obliga a delegar en otros, funciones respecto a nuestros hijos que deberían ser inherentes a la paternidad/maternidad.

-Horarios de 7 de la mañana a 7 de la tarde, impiden desarrollar la labor como padres.

-No se debe ni se puede aceptar que la conciliación de la vida familiar y laboral en la policía, se esté gestionando a base de favores y sacrificios en la relación de pareja. El Acuerdo Convenio del Ayuntamiento de Madrid, no se cumple en policía.

-No hay, siquiera, el resquicio de la denuncia en los Juzgados de lo Social, que dicta sentencia en el plazo de 5 días. Hay que ir al Contencioso que pasarán cuatro años para que te de la razón.