CSIF denuncia, ante Inspección de Trabajo, al Ayuntamiento de Barcelona por la falta de medidas preventivas en la GUB por el coronavirus
19 de Marzo de 2020

CSIF denuncia, ante Inspección de Trabajo, al Ayuntamiento de Barcelona por la falta de medidas preventivas en la GUB por el coronavirus

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas, ha presentado denuncia, ante Inspección de Trabajo, al Ayuntamiento de Barcelona por la falta de medidas preventivas suficientes y la falta de plan de contención acorde al colectivo de la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) ante la situación de estado de alarma que se está viviendo actualmente por el coronavirus.

CSIF “considera insuficiente las medidas preventivas llevadas a cabo para el colectivo de la GUB por parte del Ayuntamiento de Barcelona, que no cumple con el deber de velar por la seguridad y salud de sus empleados y claramente no los protege. Denuncia que las actuales medidas preventivas y la escasez de EPIs ponen en claro riesgo a los empleados - viéndose éstos expuestos a un alto riesgo de contagio y propagación del coronavirus-, que la falta de directrices de aislamiento, en caso de posibles contagios, hace que se les expongan a un alto riesgo y propagación del coronavirus y que la Guardia Urbana carece de protocolo de coordinación específico para la situación actual de emergencia”.

CSIF denuncia, además de la falta de EPIs, la insuficiencia de hidrogeles y la prohibición de usar máscaras protectoras en casos determinados: “en determinadas unidades y comisarías de distrito, están coaccionando a los agentes, bajo la amenaza de abrirles expedientes disciplinarios, si usan mascarillas durante el servicio, como medida preventiva, prohibiéndoles de facto el uso de las misma, aunque sean propiedad de los agentes (hay agentes que se las está comprando), lo que está generando estados de ansiedad entre los trabajadores”. Esto esconde la falta de previsión y de material preventivo por parte de la Administración. Las mascarillas han de ser utilizadas, discrecionalmente, por los agentes, cuando lo consideren oportuno -como cuando se prevea la invasión del metro reglamentario de distancia-, ya que la policía es un sector de alto riesgo actualmente por los servicios que han de realizar.

Además, “el procedimiento que ha marcado Ayuntamiento no contempla los casos en los que procede el aislamiento de aquellas personas que han mantenido contacto con el posible contagiado”, tal y como tienen otras administraciones implicadas en la seguridad, y CSIF solicita “que aquellas personas de riesgo, como pueden ser mujeres embarazadas, lactantes, personal con afecciones pulmonares, coronarias, etc sean urgentemente apartadas del servicio activo”.

Par el sindicato, “el deber de protección corresponde a la Administración respecto al personal a su cargo, no quedando exenta la situación de emergencia actual, y el Ayuntamiento debe implantar, inexcusablemente, “las medidas preventivas suficientes y extraordinarias que protejan la seguridad y salud de los empleados encargados de la seguridad” pero “hay una total y absoluta dejación de funciones e irresponsabilidad por parte del presidente del Comité de Seguridad y Salud”.

Por ello, CSIF solicita el auxilio de la inspección de Trabajo para que inste al Ayuntamiento de Barcelona, de forma urgente, a que establezca un plan de contención acorde a la situación de emergencia actual, que cumpla las disposiciones legales en materia de prevención de riesgos laborales de forma eficaz y que suministre los diferentes EPIs que garantice la seguridad y salud de sus empleados.

Además, desde CSIF piden a la Administración la racionalización del servicio de la GUB acorde con la bajada de servicios, de manera global, en la ciudad para garantizar la seguridad de los agentes y de los ciudadanos. Esto responde a la política general que se está implantado en cuerpos como el de Bomberos, que tienen a parte de la plantilla acuartelada y se considera como tiempo efectivo de trabajo. El sindicato pide a la gerente del Área de Seguridad, Maite Casado, y que esta política se traslade a la GUB. “Se necesita que la Policía no se colapse y se garanticen los servicios de seguridad. No es necesario el 100% de la plantilla en las calles. Hay que preservar los efectivos y que el 33% de la plantilla esté en la calle y realicen turnos de 7x14 que consiste en trabajar 5 días, 2 de descanso y luego 14 días en su domicilio y en estos 14 días entrarían los dos retenes siguientes”.

CSIF exige que se respeten sus condiciones laborales, como se está haciendo con el resto de personal dependiente del Ayuntamiento, y se proteja el servicio público de seguridad para que no se colapse por casos de contagios positivos, a los que están expuestos y se pueda dar respuesta inmediata en todo momento, ya que la situación por el Covid-19, y según las autoridades, se agravará en los próximos días.

(Se adjunta denuncia ante Inspección de Trabajo)