CSIF pide la dimisión de Ada Colau
Desde CSIF también queremos condenar la falta de rigor político en las Políticas Públicas de Seguridad y en el Sistema Público de Seguridad que tendría que tener esta ciudad gobernada por la Sra. Ada Colau.
06 de Septiembre de 2017
CSIF pide la dimisión de Ada Colau

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las Administraciones Públicas, pide la dimisión de la Alcaldesa de Barcelona dada su falta de compromiso y su incapacidad de liderar la seguridad de la ciudad de Barcelona.

Este año, CSIF pidió por activa y por pasiva que se dotará a la Guardia Urbana de Barcelona (GUB) de material operativo y formación para afrontar las distintas situaciones que vienen dándose en la ciudad, además de estar en el nivel 4 de alerta terrorista, para llevar a cabo la defensa apropiada de la ciudadanía y la defensa personal de los miembros de la propia policía pero no se lo llegó a plantear. A cambio, Ada Colau, respondía con actos aberrantes a las demandas de su policía:

  • Eliminó la banda de música de la Guardia Urbana (GUB) con más de 60 años de solera.
  • Pretendió llevar a cabo la discriminación en los procesos de promoción y accesos de la GUB pasando por alto la legislación vigente.
  • Puso a su policía al frente de la defensa del movimiento okupa en los procedimientos de desalojo dejando latente la falta de seguridad jurídica de la GUB.
  • Quiso crear un fichero con datos de carácter personal con nombre “Gestión de la Unidad de Deontología y Asuntos Internos de la Guardia Urbana” para recoger datos especialmente protegidos, cosa que le salió mal dado el incumplimiento flagrante de la Ley de Protección de Datos y la propia Constitución.
  • Puso fin al servicio que el PAMEM prestaba a los empleados Públicos del Ayuntamiento.
  • Declaró su intención de extinguir, de manera inminente, las UPS (unidades de respuesta rápida de soporte policial) que son las primeras en intervención y que demuestran, con creces, su importancia en situaciones límite como fueron los atentados.

A todo ello se suma su negación de proveerles de protección y medidas adecuadas de seguridad para el correcto desarrollo del trabajo policial:

  • Muchas de las Comisarías de la GUB, susceptibles de ataque por atentados terroristas y en el punto de mira de movimientos anti-sistema, cuentan con pocas medidas de seguridad. El mobiliario es meramente ornamental poniendo en grave riesgo la seguridad de los agentes que prestan servicio en las instalaciones. Mostradores sin cristal de seguridad y colocados de lado cuando deberían estar frente a la puerta de entrada para poder controlar el acceso a la comisaría, puertas sin tirador, ventanales abiertos que dejan al descubierto el trabajo de sus agentes, condiciones de insalubridad de las instalaciones como en el caso del edificio de la Central de Gestión de Emergencias de Barcelona, que en sus plantas subterráneas, carecen de sistemas adecuados de ventilación natural y que están expuestas a temperaturas extremas y altos niveles de humedad, etc.
  • Mantiene a los animales de la unidad canina de la GUB en condiciones deplorables de insalubridad
  • No defiende la segunda actividad de su policía con el 100% de las garantías.
  • No dota del material operativo óptimo para la correcta defensa y protección de su ciudadanía ni de sus agentes.
  • No dota a las plantillas de la GUB de personal necesario ni cubre las bajas. Desde el 2016 ha habido 190 bajas por jubilación que no ha repuesto.
  • Desde CSIF nos preguntamos: ¿Qué le pasa a Ada Colau con las policías que deben estar a su cargo? Es evidente su mala disposición hacia ellas pero ¿No debería primar la seguridad de la ciudadanía y del turismo que tan bien le va para llenar sus arcas?
  • Después de los fatídicos atentados ocurridos el mes pasado en Cataluña, queda latente la discriminación que ejerce Ada Colau hacia su policía de la Guardia Urbana de Barcelona. El último desprecio que Colau ha proferido hacia ellos es no reconocer, públicamente, la labor que realizaron en los atentados de Barcelona y excluirlos de estar presentes y desfilar el día de la manifestación en contra del terrorismo en la Ciudad Condal.

Desde CSIF Sección Ayuntamiento de Barcelona declaran: “Consideramos que la Excma. Alcaldesa Sra. Ada Colau ha cometido una falta de respeto hacia los ciudadanos de Barcelona y MUY EN PARTICULAR al propio cuerpo de SU Policía Guardia Urbana POR MENOSPRECIAR a la UNIDAD USP AL EXCLUIRLOS DE ESTAR PRESENTES Y DESFILAR EL DÍA DE LA MANIFESTACIÓN.”

En CSIF defendemos que la Guardia Urbana de Barcelona sólo pide que se le den los medios materiales necesarios: material operativo de defesa e intervención, formación y más personal al servicio de la protección ciudadana y que queda evidenciado que, nuestra policía local, precisa de una serie de medidas de adaptación u homologación con el resto de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.

“Las Policías Locales son las primeras en dar una respuesta policial a las necesidades de los ciudadanos pero han de hacer frente a estas necesidades y amenazas de manera precaria teniendo que dar la misma respuesta y solución que el resto de FFCCS (Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos d’Esquadra) sin disponer de las mismas herramientas. El nivel de exigencia en la respuesta es similar, con el hándicap de no disponer de los mismos medios, formación e información. Este terrible y atroz atentado ha dejado al descubierto unas carencias materiales incuestionables, una diferencia abismal en la tenencia y uso de recursos y una lamentable falta de coordinación entre los cuerpos Policiales. Es lamentable en las condiciones en las que en la GUB está trabajando. Simplemente ES INADMISIBLE. “ -declaran desde CSIF Administración Local Autonómica.

Desde CSIF también queremos condenar la falta de rigor político en las Políticas Públicas de Seguridad y en el Sistema Público de Seguridad que tendría que tener esta ciudad gobernada por la Sra. Ada Colau. Desde CSIF hemos reclamado que Barcelona ha de contar con un modelo de Policial Integral que se adapte a las necesidades reales de la sociedad y que pueda dar respuesta no sólo a los problemas locales sino también a las amenazas globales que nos acechan, como es el terrorismo, cuestión ésta que la Alcaldesa nunca ha querido tomarse en serio.