CSIF denuncia la agresión de un interno del centro penitenciario de Cáceres a una funcionaria
18 de Julio de 2018

CSIF ha denunciado la agresión de un interno del centro penitenciario de Cáceres a una funcionaria cuando se le trasladaba del módulo 1 al módulo 5 (aislamiento) por razones de seguridad, al mostrar éste una actitud muy agresiva y provocando distintos altercados.

Los hechos, se han producido en la mañana de este miércoles cuando el preso, sin mediar palabra, ha empujado de manera brutal a la funcionaria lanzándola contra una puerta de hierro. El individuo tuvo que ser reducido por los compañeros de la víctima para que depusiera su actitud.

La funcionaria agredida ha necesitado atención de los servicios médicos del centro penitenciario, que han elevado parte de lesiones pero posteriormente ha tenido que ser derivada a la Clínica San Francisco, donde le han dado 7 puntos de sutura en la coronilla debido a las heridas sufridas.

Desde CSIF queremos destacar la peligrosidad de este interno que ya protagonizó el pasado día 3 de junio un incidente contra otros presos y funcionarios, con agresiones, amenazas e insultos, unos hechos que ocasionaron la lesión de dos de los funcionarios que lo redujeron.

CSIF que ha criticado los últimos meses la precaria situación, en materia de personal, en que se encuentra esta cárcel, cree que si la administración penitenciaria se hubiera implicado en buscar una solución quizás podría haberse evitado esta agresión.

En cualquier caso CSIF se ratifica en su denuncia del pasado 14 de junio en la que dejó claro que la falta de medios en este centro penitenciario es insostenible y solicitamos la dimisión de su director. Y es que la prisión cacereña tiene una plantilla envejecida, seis de cada diez efectivos se encuentra a punto de jubilarse y las oficinas están cubiertas al 75 por ciento con personal en segunda actividad salidos de vigilancia interior, sin reposición en esta área.

Además en el área interior se cubren los servicios de manera tan precaria que se realizan las actividades diarias gracias a que los funcionarios colaboran más allá de sus obligaciones y exponiéndose diariamente a ser expedientados debido a la imposibilidad de cumplir el reglamento y las órdenes de un director ajeno totalmente a la situación.