Siete de cada diez TCAE (auxiliares de enfermería) de las residencias madrileñas se contagiaron de COVID-19
- La Comunidad de Madrid informa a CSIF: el 56% de los 4.000 trabajadores del AMAS resultaron contagiados
- La escasez de personal y de medidas de prevención al comienzo de la pandemia, principales causas de estos niveles tan altos según CSIF
16 de Marzo de 2021

El gerente de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) ha notificado a la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) la incidencia del COVID-19 entre los profesionales sociosanitarios de la Comunidad de Madrid, según la cual más de la mitad de estos trabajadores, el 56,11%, ha resultado infectado desde el inicio de la pandemia. Estos datos contrastan con el porcentaje de población española contagiada durante este tiempo, que no llega al 8%.

La escasez de personal y la falta de medios de prevención y de un protocolo claro para evitar contagios entre los trabajadores de residencias, como denunció reiteradamente CSIF, fueron algunas de las causas por las que estos profesionales se contagiaron de forma masiva, sobre todo al comienzo de la pandemia.

En la información enviada por el AMAS a CSIF destaca una categoría profesional sobre el resto: la de los técnicos auxiliares en cuidados de enfermería, más conocidos como TCAE o auxiliares de enfermería. 1.673 de los 2.481 de estos profesionales en residencias públicas y centros ocupacionales de la Comunidad de Madrid se contagiaron de COVID-19, lo que supone el 67,4%. Pero más grave aún es el caso de los diplomados en Enfermería, con 268 contagios de una plantilla de 384 (69,8%), mientras que el virus atacó al 40,97% de enfermeros especialistas.

Los médicos de las residencias, tanto especialistas (geriatras), con un 45,21% de contagios, como médicos no especialistas (55%), también han sido golpeados con dureza por el virus. Por su parte, los titulados medios (fisioterapeutas, trabajadores sociales, terapeutas…), con un 45,3%, y los técnicos auxiliares y especialistas (10,42% y 60%, respectivamente) de los centros ocupacionales de personas con discapacidad, tampoco pudieron evitar contagiarse en gran medida.

Denuncias de CSIF desde el inicio de la pandemia

Estos datos, un año después del decreto de Estado de Alarma, pueden parecer sorprendentes, pero CSIF lleva alertando desde el inicio de la alta exposición de los trabajadores de los centros sociosanitarios a este nuevo virus, sobre todo en los meses de febrero, marzo y abril, cuando golpeó con mayor dureza. Así, desde el 26 de marzo de 2020 remitió sendos escritos a los directores de los distintos centros (Manoteras, Mirasierra, Gran Residencia, Francisco de Vitoria…) y a la Inspección de Trabajo comunicando todas las deficiencias detectadas y las propuestas de mejora.

El 16 de marzo, solo dos días después del decreto de Estado de Alarma, CSIF remitió otro escrito a la Gerencia y Subdirección del AMAS advirtiendo de la necesidad de dotar de suficiente material de protección (EPIs, mascarillas, guantes) y de la modificación de los protocolos de atención a residentes. El 18 de marzo, ante la evidente escasez de personal, este sindicato pidió que se transformaran los contratos a tiempo parcial en contratos a tiempo completo.

Además, desde el inicio solicitamos la realización de pruebas diagnósticas para trabajadores y usuarios, a fin de clasificar correctamente a los pacientes (por diagnóstico y no por síntomas, como se venía haciendo) y de evitar la propagación descontrolada del virus por todos estos centros, que es lo que finalmente sucedió.

El 2 de abril exigimos al consejero de Políticas Sociales un protocolo que considerara a todos los usuarios de las residencias como positivos, para evitar más contagios, y el 20 de ese mismo mes también pedimos la retirada de las mascarillas defectuosas Garry Galaxy modelo N95 y que se cuantificara el personal afectado y la realización de pruebas para determinar el número de infectados por el uso de este material defectuoso.

Por otra parte, CSIF ha denunciado recientemente que el Ministerio de Trabajo apenas reconoce el 9 por ciento de los contagios en la sanidad como accidente laboral. Después del personal de la Sanidad, según la misma estadística del Ministerio de Trabajo, las actividades económicas en las que se registran accidentes de trabajo son: residencias (llama la atención que solo registran 490 y ningún caso mortal pese a la especial virulencia del covid19 en este sector); administración pública y defensa (228 accidentes y 2 fallecidos) y otras actividades (74 accidentes).

Y ante el elevado nivel de contagios y las numerosas secuelas que están apareciendo en la recuperación del COVID19, desde la Secretaría Nacional de Prevención de Riesgos Laborales de CSIF se ha iniciado una campaña sobre la vigilancia de la salud y las secuelas de esta enfermedad.