CSIF avisa a la Consejería de Políticas Sociales: centros ocupacionales y de atención a personas con discapacidad registran repuntes por COVID-19
12 de Junio de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, remitió la pasada semana un escrito a la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) en el que le traslada la preocupación de trabajadores por los rebrotes de positivos por COVID-19 en algunos centros ocupacionales y de atención a personas con discapacidad. A día de hoy, la carta, firmada por la presidenta de Administración General de la Comunidad de Madrid (AGCM) de CSIF, Elena Moral, no ha obtenido respuesta.

En concreto, CSIF expuso la progresión de la infección en tres centros: dos ocupacionales (Juan de Austria y Ciudad Lineal) y uno de atención a personas con discapacidad (Getafe), con datos que muestran que a 3 de junio la infección no estaba controlada.

En la citada fecha, el CO Ciudad Lineal tenía registrados 9 positivos, uno menos que el pico de este centro durante la pandemia; el CO Juan de Austria, 4 positivos y 22 aislados; y el CAPD Getafe, 5 positivos y 7 aislados. “Todos estos datos nos revelan que la infección no está controlada en nuestros centros”, señala CSIF en el escrito, en el que se subraya que “estos rebrotes no son exclusivos de estos centros”.

Además de estos tres centros, hay un cuarto, el CAPD Mirasierra, que ha tenido que suspender las visitas por el repunte de positivos entre trabajadores y usuarios. Desde el pasado 21 de mayo han dado positivo en las pruebas PCR un total de 4 trabajadores y 2 usuarios. El pasado 1 de junio comenzaron las visitas a residentes que el día 10 se tuvieron que suspender por culpa de este rebrote. Los días 8 y 9 todavía hubo visitas, aun sabiendo que desde el viernes 5 había un usuario con bastante fiebre y dos trabajadoras habían dado positivo.

“Para poder hablar de control de la pandemia, solicitamos que se implementen medidas adicionales en materia de protección y prevención y que se realice un test masivo a todos los residentes y trabajadores de los centros y repetir el mismo a los siete días, para poder descartar la existencia de falsos negativos”, pide Elena Moral en la misiva, sobre la que el AMAS, organismo dependiente de la Consejería de Políticas Sociales, aún no se ha pronunciado.

CSIF considera que no se cumplen las condiciones del Plan para la transición a una nueva normalidad en la red de atención a personas con discapacidad o enfermedad mental publicado el 22 de mayo, que señalaba que en los centros en los que se mantengan usuarios positivos y/o en aislamiento por sospecha no se producirá el reingreso de usuarios hasta que normalicen su situación.

CSIF pide también que se cumpla a rajatabla del Protocolo de Coordinación de la Consejería de Sanidad para centros socio-sanitarios durante la desescalada, publicado recientemente, que sobre las visitas a residentes establece que se designará una persona de referencia para cada residente. “Se notificará que, para poder visitar a los usuarios, esta persona debe estar exenta de fiebre o síntomas respiratorios. Por ello, se recomienda realizar una toma de temperatura y unas preguntas para descartar síntomas compatibles con COVID-19 antes del acceso al centro. Se verificará que realiza una higiene de manos y se le facilitará una mascarilla quirúrgica”, explica el citado protocolo.

Por su parte, CSIF pide en su escrito al AMAS que durante el verano se entregue más una mascarilla al día a los trabajadores, ya que con el calor éstas se humedecen y pierden efectividad más rápidamente. Asimismo, solicitamos que se entregue a determinado personal con contacto más directo con personas contagiadas, o susceptibles de haber sido contagiadas, una mascarilla fpp2 al día y no a la semana, para no exceder el tiempo máximo de efectividad de estos medios de protección.

Además, con el aumento de temperaturas del verano y el impacto en los trabajadores que deben usar EPIs, desde CSIF proponemos medidas básicas como revisar y limpiar los filtros de aire acondicionado con la periodicidad adecuada a esta situación y el establecimiento de una temperatura ambiental óptima tanto para residentes como para trabajadores, especialmente en aquellas áreas donde el EPI es necesario.