Trabajadores de residencias de la Comunidad de Madrid estallan: “Nos obligan a utilizar el mismo EPI en tres turnos diferentes”
- Quejas porque apenas cuentan con medios de protección pese a que atienden a la población más vulnerable: mayores y discapacitados
16 de Marzo de 2020

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, ha remitido un escrito al gerente de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) en la que le comunica el desasosiego existente entre los empleados públicos de residencias de personas mayores, de personas con discapacidad y de menores, que están realizando su trabajo en la crisis del COVID-19 sin los medios de protección necesarios, por tanto, están expuestos a posibles contagios.

De hecho, muchos trabajadores están de baja por haberse contagiado o haber estado en contacto con infectados sin la protección necesaria. Para muestra, el centro de discapacitados intelectuales de San Martín de Valdeiglesias, en el que hay 24 trabajadores de baja. Los trabajadores de todas las residencias y centros del AMAS que siguen en activo que se han puesto en contacto con CSIF han asegurado que apenas les dotan de los medios protección que el propio AMAS recomendaba el pasado 8 de marzo, como EPIs, guantes, bata, mascarilla y protección ocular.

Es tal la escasez que se están dando casos inaceptables y contrarios a cualquier protocolo. Es el caso de una residencia en la que, al carecer sus empleados de los equipos de protección individual necesarios, les obligan a utilizar un mismo EPI a trabajadores de tres turnos diferentes. “En cambio, los jefes de área sí que van protegidos con EPIs. Los chats de whatsapp de los trabajadores están que echan humo”, señala a CSIF uno de estos trabajadores, en referencia a la indignación por la falta de material preventivo.

En el escrito al gerente del AMAS, CSIF le afea que la gestión y coordinación de ciertas direcciones y mandos intermedios no ha estado a la altura de las circunstancias. “La Agencia Madrileña de Atención Social necesita que sus trabajadores presten sus servicios en un clima de seguridad. Ante una situación de alarma como la actual todos deben sentir que se está preservando y protegiendo su propia salud. Solamente partiendo de este principio podrá efectuarse una verdadera labor de atención”, subraya el escrito.

CSIF explica que todos y cada uno de los trabajadores, además de seguir las medidas higiénico sanitario estándar correspondiente al primer nivel de protección, han de prestar servicio con la protección adecuada, es decir, con Equipos de Protección Individual-EPI para los trabajadores con contacto con pacientes y/o áreas contaminadas y al menos disponer de geles hidroalcohólicos, mascarillas y guantes para el resto de trabajadores.

“La desconfianza y el temor campa a sus anchas por los diferentes centros, los trabajadores desconocen el grado de alcance de la enfermedad, la totalidad de residentes y compañeros realmente afectados y se les escatima el material de protección”, indica el escrito, que finaliza con una serie de propuestas para que sean oídas y tenidas en cuenta:

  • Informar de manera urgente a los comités de salud laboral de cada centro para analizar el seguimiento de los protocolos y adoptar las medidas adicionales y procedimientos de actuación frente a la exposición al covid-19.
  • Cuantificación en cada centro de trabajo del material de protección disponible y estimación del periodo temporal de protección a trabajadores y usuarios.
  • Información actualizada y transparencia de la situación de contagio en cada centro.
  • Dotación inmediata de material de protección a todos los trabajadores de centros residenciales, de acuerdo con el documento del AMAS de 8 de marzo.
  • Cumplir las recomendaciones que desde el Gobierno y las Autoridades Sanitarias se están dando respecto a las personas con enfermedades respiratorias, coronaria, crónicas y resto de grupos de riesgo.
  • Flexibilizar los horarios de todos aquellos trabajadores con hijos menores que deben permanecer en sus casas.
  • Para configurar un reparto de efectivos sostenible en el tiempo, los primeros trabajadores a movilizar deben ser aquellos de centros cerrados por la Resolución de 11 de marzo de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad.
  • Realización de un estudio de las necesidades de personal de los centros con residentes, viendo las necesidades reales y de los medios humanos disponibles.
  • Limitar la movilización de trabajadores de otros centros si esto no es estrictamente necesario, evitando el riesgo adicional de mezclar grupos de trabajo.
  • Teletrabajo para aquellos profesionales que puedan trabajar desde casa.
  • Contratación de personal, arbitrar listas de voluntarios, compensar doblaje de turnos.
  • Hacer un llamamiento a la responsabilidad de las direcciones de los centros para que se adopten las medidas necesarias para salvaguardar la integridad de trabajadores y usuarios.