CONSEJOS ÚTILES CSIF - TEST Oposición
01 de Diciembre de 2018

CONSEJOS ÚTILES TEST Oposición LEE DESPACIO Y SI PUEDES DOS VECES CADA PREGUNTA, intentando comprender lo que se pregunta; aunque ya sepas cuál es la respuesta correcta, continúa leyendo todas las respuestas; muchos puntos se pierden en el tipo test por haber leído mal la pregunta. Termina de leer TODAS las respuestas. Has estudiado, confía en los conocimientos adquiridos, RELÁJATE y verás como fluyen las respuestas. En este examen te van a preguntar sobre lo que has estudiado, estás preparado para dar lo mejor de ti sin duda. Al examen te presentas por voluntad propia, no te presiones, confía en ti, todo saldrá bien. Descansa bien la noche antes del examen, distrae tu mente con otras actividades, Si puedes date un paseo y duerme bien (la mente cansada no da todo lo que puede). Tomar un desayuno ligero, no “cargues el estómago” antes del examen, así evitarás sentirte físicamente incómodo. Durante la hora anterior al examen intentar aprender algo en el último minuto, puede confundir lo que has estudiado antes, y además afectar a la seguridad en ti mismo. Es necesario que lleves el DNI, bolígrafo azul o negro (mejor 2), y la solicitud de la oposición. Recomendable un reloj para controlar el tiempo de examen. Las preguntas constan de 4 respuestas alternativas de la que solo una es correcta. Cada 3 respuestas erróneas te descuentan una correcta (resta 0,33 cada error), por lo que CUIDADO CON CONTESTAR ALEATORIAMENTE. Te van a dar dos hojas: una de respuestas, en la que no debes hacer tachones o escribir más allá de lo que te pidan en las instrucciones, y otra de preguntas que podrás sacar cuando termine el examen en las que vendrán las preguntas y respuestas del examen y en la que si podrás hacer anotaciones. Algunos consejos que te pueden servir para el examen: No existen recomendaciones milagrosas para aprobar, solo confía en que lo llevas preparado. Pero si te vas a arriesgar en alguna pregunta que tengas dudas, aquí tienes unos consejos que quizás te puedan ayudar: El examen en su conjunto puede darte la respuesta a alguna pregunta. Es importante que vayas contestando a las preguntas que tengas seguras en el examen dejando las que dudes para el final. Esto es mejor así porque en muchos exámenes hay preguntas que hacen referencia a los mismos términos, lo cual, en muchos casos, nos está dando una información valiosa que te podrá ayudar a contestar a la pregunta que dudes. Es un ejercicio de lógica durante el examen, así puedes llegar a resolver varias preguntas gracias a la información implícita en los enunciados y alternativas el examen. Sospecha de las alternativas demasiado rotundas. Por norma general, las respuestas en los exámenes tipo test que incluyan palabras como “nunca”, “siempre”, “todos”, “ninguno”… suelen ser opciones incorrectas, aunque lo que formulan puede parecer en principio correcto. Lo normal es que a pesar de que nos suene acertada esta alternativa, haya alguna excepción a la norma que invalide la afirmación de dicha alternativa. Es poco habitual que una opción correcta se formule en términos muy absolutos y que no dejan margen a la excepción o desviación. Las respuestas que hablan de otras alternativas a la misma pregunta, son especialmente importantes. Las opciones de respuesta que contengan en su enunciado “todas las anteriores son correctas”, “todas las anteriores”, etc. son la opción correcta en más de un 52% de los casos (lo cual en una pregunta de 4 alternativas, es bastante). Por este motivo, debes prestarles una especial atención a este tipo de alternativas, y en caso de que tengas muchas dudas, puedes decantarte por ellas. Por supuesto, no es algo seguro al 100%, pero la estadística estará a tu favor. Las respuestas mucho más largas y matizadas que el resto de respuestas, suelen ser las correctas. Por lo general, debes tener en cuenta que las respuestas más largas y con mayor cantidad de matices, suelen ser las alternativas correctas. Esto se debe a que cuando una persona diseña un examen, debe asegurarse de que las alternativas correctas que incluye en cada pregunta, deben ser indiscutiblemente correctas, sin lugar a dudas, por lo que habitualmente, tienden a realizar las matizaciones y aclaraciones necesarias, para que lo sean. Normalmente esto requiere que el enunciado de la respuesta sea más largo. Rara vez un tribunal se toma las molestias de realizar aclaraciones y matizaciones para alternativas de respuesta incorrectas. Compara las respuestas que parecen correctas. Si varias opciones parecen correctas, compáralas para encontrar las diferencias, y vuelve a leer la pregunta subrayándolas, para determinar cuál es la mejor respuesta. Si crees que existen dos respuestas correctas contesta la que consideres que es más correcta. Cuando en las respuestas figuren cifras, quizás puedas descartar la más alta y la más baja. Suele ser correcta la respuesta “todas son correctas”, si más de dos lo parecen. Suelen ser incorrectas las opciones que: La respuesta tiene un estilo muy diferente a las demás. No concuerdan gramaticalmente con el enunciado. ¿Piensas que te has equivocado en una respuesta? ¿Quieres cambiarla? Si aseguras que tu primera respuesta está errada, cámbiala; pero si no tienes certeza y al escoger la primera respuesta tenías una mínima seguridad, no la cambies. Aprende a valorar la seguridad de tus respuestas. Como ya hemos dicho, las preguntas que se contestan incorrectamente penalizan sobre la nota o puntuación total. Lo ideal es tener una seguridad del 80% o más, al escoger una alternativa. Sin embargo piensa que el simple hecho de eliminar o descartar una respuesta te proporciona una ventaja estadística. Algunos expertos recomiendan contestar cualquier pregunta, siempre que seas capaz de eliminar con seguridad dos de las cuatro alternativas, ya que solo por probabilidad conseguirías un balance positivo en las preguntas contestadas. En un examen hay que mantenerse mentalmente activo y preparado. Es importante que cuando entres al examen, puedas hacerlo con la mente despejada y con los mínimos nervios posibles. Ten en cuenta que cuando haces un examen, no solo necesitas poder recordar todo lo que has memorizado para prepararte el examen, sino que deberás hacer valoraciones sobre la seguridad con la que puedes contestar a las preguntas, deberás realizar algunos cálculos, sobre lo que debes o no contestar, necesitarás realizar deducciones, y además poder hacer todo esto ahorrando todo el tiempo posible, ya que en el examen se trabaja contra reloj. Ten en cuenta que es posible que se anulen algunas preguntas, por lo tanto hay que prestar mucha atención a las primeras preguntas de reserva, si se produce una anulación. Estas preguntas serán válidas. Tienes que tener clara la estrategia que vas a seguir antes de comenzar el test, muchas personas no consiguen la máxima nota que podrían sacar, porque improvisan en el examen. LAS LÍNEAS GENERALES SERIAN: Leer despacio el examen, para que no te sobre mucho tiempo, en esos casos, es fácil que vuelvas a mirar preguntas que ya habías contestado y cambies repuestas. En una primera vuelta debes: Contestar las preguntas que sepas con total seguridad. Descartar las preguntas en las que dudes entre más de dos repuestas. Esas NUNCA se deben contestar. Hacer una marca o señal en las preguntas que dudes entre dos respuestas. En la segunda vuelta debes: Una vez que has terminado la primera vuelta. Valora contestar las preguntas dudosas que habías señalado anteriormente. OJO! Las dudosas son aquellas preguntas en las que estás SEGURO que la respuesta correcta está entre dos opciones. MUY IMPORTANTE: Asegúrate que marcas las respuestas correctas en la hoja de respuestas. Revisa que las respuestas están marcadas en el orden correcto. (Que no has marcado las respuestas de las preguntas que has decidido no contestar)