CSIF pide un nuevo Acuerdo de la Mesa General de los Empleados Públicos
-El pacto alcanzado por el Gobierno regional con sus sindicatos afines el pasado 1 de febrero se ha mostrado inoperante

-Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades, no ha querido dialogar con la Central Sindical Independiente y de Funcionarios la mejora de la calidad de los servicios públicos de Castilla-La Mancha

18 de Noviembre de 2016

El Acuerdo de la Mesa General de los Empleados Públicos, firmado el pasado 1 de febrero entre la Administración y los sindicatos CCOO, UGT, ANPE y SATSE, ha demostrado su invalidez nueve meses después de haberse alcanzado este pacto al no haberse mejorado la calidad de los servicios públicos de Castilla-La Mancha.

Siguen vigentes los recortes y la merma de derechos de los empleados públicos, y es que continúa sin eliminarse la 'tasa Page-Cospedal', sin abonarse la totalidad de la paga extra de 2012, sin implantar una Oferta de Empleo Público acorde con las necesidades, sin reconocer el complemento por incapacidad temporal, riesgo durante el embarazo, riesgo durante la lactancia natural, maternidad, paternidad y adopción o acogimiento, y sin recuperar la jornada de 35 horas semanales, entre otros aspectos sumamente importantes para la Función Pública.

Los resultados de este Acuerdo, que no suscribió CSIF, son inexistentes, pero la complicidad entre los firmantes explica que, para no recuperar nada, el gobierno haya conseguido apoyo sindical. Dicho Acuerdo se ha demostrado inoperante, una mera coartada o subterfugio para avalar, con el apoyo sindical, esta burla a los empleados públicos. Desde CSIF reiteramos su sustitución por un buen Acuerdo en beneficio de los trabajadores.

Esta sintonía y complicidad del Sr. Page con sus sindicatos afines, a los que concedía recientemente una subvención excepcional, concretamente 750.000 euros a CCOO y UGT, contrasta con la actitud que viene demostrando con CSIF; le hemos ofrecido con lealtad nuestra buena disposición para, desde el diálogo y la negociación, trabajar por el bienestar de los castellano-manchegos y por los empleados de la Administración regional; la última vez en una carta, el pasado 24 de octubre, que, en evidente menosprecio, ni ha tenido la cortesía de contestar.

Parece que el Sr. Page opta por apoyarse en sus afines, despreciando al sindicato más representativo entre los trabajadores de la Junta; debería tener en cuenta las consecuencias de volver la espalda a tantas familias de empleados públicos.