La Xunta vuelve a “contaminar” el conflicto en la administración de justicia al no reconocer la legitimidad para negociar del Comité de Huelga
En la reunión de hoy, la Xunta declara que la huelga está formalmente desconvocada en virtud de un escrito presentado por la mayoría sindical el pasado 2 de mayo y que deslegitima definitivamente al Comité de Huelga para la negociación
15 de Mayo de 2018

CSIF ha intentado que no se desaprovechara la oportunidad de la reunión y propuso que, si todas las partes estaban de acuerdo, considerar constituido el Comité de huelga y continuar con la reunión. A esta propuesta se sumó otra organización sindical, pero la negativa del resto de sindicatos y el inmovilismo de la Xunta no lo han hecho posible.

En la ronda de intervenciones de todas las organizaciones sindicales, CSIF manifestó, una vez más, que acepta los resultados de la consulta del 27 de abril en el que la mayoría rechazó la última propuesta de la administración y que se debe respetar ese mandato, exigiendo a la administración que siga negociando para mejorar dicha propuesta.

Por su parte, la Xunta da por cerrada la negociación con el documento que fue rechazado por los funcionarios de Justicia en la votación eliminado la posibilidad de someterlo a votación (cláusula 13 del borrador incluida en la anterior propuesta a petición de CSIF). Ni siquiera admite discutir las propuestas de la Asamblea celebrada por algunos funcionarios en Ourense hace un par de días.

A petición de alguna organización sindical, la administración ha dado de plazo hasta el viernes a las 14:00 horas para que las organizaciones sindicales manifiesten su posición sobre este último documento, con la “advertencia” de que quien no lo firme no formará parte de la comisión de seguimiento para la aplicación de los planes de actuación.

CSIF, en una primera valoración, ve imposible que pueda dar el visto bueno a un documento que ha sido rechazado por los trabajadores hace más de quince días y exige a la Xunta que abandone el inmovilismo y atienda las demandas de los funcionarios de la Administración de Justicia. Para ello debe convocar al Comité de Huelga y seguir negociando para mejorar su oferta y dar traslado a los trabajadores para que lo acepten o no.

Para CSIF, la Xunta comete un error muy grave, otro más, al no reconocer al Comité de huelga como legítimo interlocutor, pues, a la vista de la reacción de algunos sindicatos, no hace sino enredar aún más la situación y generar mayor inseguridad jurídica, tanto para los trabajadores, como para un eventual acuerdo. CSIF ha solicitado varias veces a la administración que nos diese traslado de copia del escrito en el que una o varias organizaciones sindicales habían comunicado la “suspensión o paralización” de la huelga, el Director Xeral de Xustiza manifestó que dicho escrito se había presentado pero que no se nos daría copia del mismo.

Para CSIF, esto no hace más que demostrar el grave error y la irresponsabilidad de staj, spj-uso, cig y cut, que amparándose en la mayoría sindical del Comité el pasado 2 de mayo, comunicaron a la administración la interrupción de la huelga, deslegitimando definitivamente a éste órgano y bloqueando con ello una vez más el conflicto que dura casi 100 días.

Por último, con ese escrito de suspensión la Xunta comunicó a todos los presentes que van a revocar los servicios mínimos al considerar que la huelga ha finalizado y requiere una vez más a las organizaciones sindicales para que firmen la propuesta de acuerdo, advirtiendo que de no hacerlo la Xunta queda eximida de todo compromiso y tiene libertad para aplicarlo o no.

Para CSIF esta situación de bloqueo se podría haber evitado si el resto de las organizaciones sindicales hubieran mostrado favorables a la mediación que propusimos. Una actitud de bloqueo que contrasta con la adhesión de CSIF a la propuesta de arbitraje que se presentó por otra organización sindical siempre en la búsqueda de una solución pactada y rápida del conflicto sin vencedores ni vencidos.

CSIF seguirá trabajando para dar una salida definitiva a esta situación rocambolesca creada por la irresponsabilidad de la Xunta y de varias organizaciones sindicales que han ido cambiando el discurso en función del rédito electoral que ven en cada momento.