Desde el 1 de enero del permiso de paternidad tendrá una duración de cuatro semanas
Pero la letra pequeña puede afectar a su pleno disfrute en la Administración Pública
18 de Enero de 2017
Desde el 1 de enero del permiso de paternidad tendrá una duración de cuatro semanas

Desde el 1 de enero el permiso de paternidad pasa de dos a cuatro semanas, pero la letra pequeña puede afectar a su pleno disfrute en la Administración Pública

CSIF valora positivamente esta medida de ampliación que, por fin entra en vigor, aunque queda camino por recorrer para equiparnos con los países europeos más avanzados en materia de conciliación de la vida familiar, personal y laboral.

No obstante, la falta de desarrollo legal está impidiendo que el permiso despliegue todos los efectos beneficiosos que debería en materia de conciliación en el ámbito de las Administraciones Públicas (art. 49.1 c) del EBEP)

Una interpretación restrictiva de este artículo obliga a computar el permiso desde el nacimiento o, en su caso, desde el permiso de ingreso hospitalario por parto o la fecha de la resolución de adopción o acogimiento.

No obstante su regulación en el Estatuto de los Trabajadores (art. 48.7) se precisa, a diferencia del artículo 48 del EBEP, que se puede disfrutar durante la duración de la licencia de maternidad o inmediatamente después de esta.

Por su parte, en el ET el permiso se puede disfrutar en régimen de jornada completa o en régimen de jornada parcial de un mínimo del 50%, previo acuerdo con el empresario, cosa que no se puede hacer con una interpretación restringida del artículo 48 del EBEP.

Además, el permiso en el ET se amplía, en casos de parto, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento múltiples, en dos días más por cada hijo a partir del segundo. Esta ampliación tampoco se recoge en el EBEP.

Por otro lado, se plantea otro problema: el EBEP y el ET establecen que el permiso de paternidad es independiente del disfrute compartido de los permisos por parto y adopción (letras a y b del artículo 49 del EBEP y apartados 4 y 5 del artículo 48 del ET).

No obstante, en el caso de los empleados públicos, el EBEP nada dice de su independencia con el permiso por nacimiento del artículo 48 (ingreso hospitalario de la madre) por lo que una interpretación estricta supondría la consunción del permiso de ingreso hospitalario por parto dentro del permiso de paternidad, eliminando el primero o reduciendo el segundo, frustrando en cada caso la finalidad que persigue su concesión que es distinta por ser distinta su causa.

CSI·F se ha dirigido a Función Pública para que se modifique el texto del EBEP o se haga una interpretación favorable al trabajador en el sentido de que la expresión “a partir del nacimiento, adopción o acogimiento…” se interpretara, no como el inicio del cómputo del disfrute del permiso, sino como el inicio el plazo dentro del cual se puede disfrutar dicho permiso. De esta manera el permiso de paternidad comenzaría siempre tras finalizar el de ingreso hospitalario por el parto (se ganan 3 o 5 días según los casos) y se podría disfrutar durante la licencia de maternidad o inmediatamente después de que esta finalizara.