Embajadas, consulados y oficinas de España en el exterior se paralizan en la primera huelga mundial de la historia
- CSIF considera que el Gobierno está obligado a negociar y revisar ya los salarios, de lo contrario, la protesta se repetirá
- Todas las oficinas con presencia de la Administración, incluidos el Instituto Cervantes, AECID y el ICEX reclaman un incremento salarial mínimo del 25%
16 de Octubre de 2017

Embajadas, consulados, oficinas y demás organismos estatales, incluidos el Instituto Cervantes, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el Instituto Español de Comercio Exterior prácticamente han paralizado hoy su actividad –salvo los trámites urgentes— en la primera huelga mundial de la historia del Servicio Exterior.

Con las dificultades que conlleva organizar y coordinar una protesta de estas dimensiones, sobre una plantilla de unas 7.000 personas, la huelga ha tenido un seguimiento del 75 por ciento, según datos recabados por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas.

Después de esta respuesta masiva, la reivindicación de este colectivo es un clamor que debe ser escuchado por las autoridades españolas. El Gobierno, empezando por los ministerios de Exteriores y Hacienda, está obligado a sentarse a negociar, revisar los salarios (congelados desde 2009) y organizar unas elecciones sindicales que normalicen la representación y la interlocución que este colectivo que hoy se encuentra abandonado a su suerte, en sus relaciones laborales. Si el Gobierno, no nos escucha, la protesta podría repetirse.

Se trata de un colectivo de unas 7.000 personas, gran parte con un perfil profesional altamente cualificado (licenciados, con dominio de varios idiomas), que trabajan como traductores y asesores técnicos, si bien su contrato responde al de un auxiliar administrativo; así como personal subalterno en labores de mantenimiento y servicios.
Nuestra denuncia responde a las quejas, manifestando su preocupación y reclamando el amparo de la Administración ante el incremento de los productos básicos y los servicios en estos países, como la sanidad y la educación, así como la vivienda.

CSIF reclama un incremento mínimo del 25 por ciento como medida de choque y la apertura de una negociación para solucionar los casos más graves. La inflación mundial agregada durante los nueve años de congelación salarial sin duda ha superado ya el 25 por ciento de media.

En algunos países, además, los procesos inflacionarios, a pesar de la devaluación de las monedas, ha sido incluso superior. Adicionalmente, habrá que negociar los procesos de contrataciones, las mejoras de las condiciones laborales y los planes de pensiones.