'Del aplauso al ninguneo'. Carta abierta a la ministra de Sanidad, Carolina Darias
SANIDAD
07 de Junio de 2021

Del aplauso al ninguneo. Una carta abierta a la ministra de Sanidad, Doña Carolina Darias

Sra Ministra:
La cacicada arbitraria e injusta que el Gobierno pretende perpetrar contra los médicos recién licenciados, obligándoles a la elección de las plazas MIR por medios telemáticos a través de una lista cerrada en lugar de presencial, no sólo no beneficia a nadie, sino que perjudica tanto a nuestros futuros profesionales como a la Sanidad en general y a la asistencia a la población.

Estos jóvenes, que desde la adolescencia vienen dedicando su vida a su formación con admirable vocación (media de sobresaliente alto en bachillerato y selectividad, gran esfuerzo y sacrificio personal y familiar tanto en lo emocional como en lo económico, etc...); ahora reciben su primera lección del maltrato institucional que les espera (la primera en la frente), al no poder optar a la elección de su especialidad y lugar donde realizarla con una mínima capacidad de decisión durante el proceso.
El resultado puede ser el tener que renunciar a la especialidad de sus sueños o no poder elegir el lugar más conveniente para desarrollarla, mientras por otro lado se quedarán plazas sin cubrir por una previsible gran cantidad de renuncias.

Ante tanto desatino, uno se pregunta ¿qué interés tiene este Gobierno en perjudicar a tanta buena gente? ¿Por qué esa cerrazón en no escuchar a los que saben y vienen organizando estas situaciones con éxito desde hace muchos años? ¿Es que todo lo ocurrido con la pandemia no ha servido aún para que se den cuenta de la importancia de nuestros profesionales sanitarios en la sociedad para que sean ninguneados cada vez más? ¿Tampoco han aprendido que tanto desprecio a los profesionales durante tantos años es la causa de que hoy padezcamos la escasez de ellos, que acuciados por la necesidad de una estabilidad laboral toman la decisión de emigrar a otros países donde son recibidos con los brazos abiertos, respetados, valorados y mucho mejor remunerados?

Y no es, para nada, una excusa válida la de elegir la vía telemática por la situación de pandemia, pues ya el año pasado tuvo que ser el Tribunal Supremo quien obligara a que se realizara presencial y así se hizo, a pesar de que la situación epidémica era mucho peor. Parece ser que el Gobierno, tras ser obligado por la Justicia a dar su brazo a torcer el año pasado, se ha propuesto este año, por la vía del decreto ley, en lugar de condescender, a obrar con absoluta dureza contra nuestros futuros especialistas, sin que se sepan los motivos para ello y con la arbitrariedad que le caracteriza.

Ahora, además, el Gobierno quiere contar con estos jóvenes héroes para ponerlos cuanto antes en primera línea de batalla contra el virus, pues todos sabemos que el sistema MIR, si bien es una óptima manera de formar a nuestros médicos, también constituye para el Sistema Nacional de Salud Pública una mano de obra barata para atender las urgencias de los hospitales. De forma que obtendrían su plaza a mediados de Junio para ponerlos a trabajar a finales del mismo mes.

Así, esa heroicidad que supone haber derrochado su tiempo y dedicación frente a una sociedad que denigra la cultura del esfuerzo mientra que enaltece la del pelotazo, quiere ahora el Gobierno convertirla en una heroicidad material, poniendo sus vidas en peligro al situarlos en primera línea de fuego sin ninguna protección.

Ya deducimos que en el Ministerio de Sanidad no se les paga a sus gestores por pensar, pues a nadie se le ha ocurrido que estos jóvenes se han quedado en un limbo en relación a las vacunas contra la Covid-19 y, mientras que los estudiantes de últimos cursos de medicina han sido vacunados como el resto de los sanitarios para poder realizar sus prácticas, ellos han estado encerrados estudiando y nadie hasta ahora se acordó de ellos para inmunizarlos.

Ante esta disparatada situación, llamo a la reflexión a la Sra. Ministra, Doña Carolina Darias, que por una vez piense en sus administrados, como debería ser la prioridad de los políticos, y reconsidere la asignación de las plazas de forma presencial, aprovechando esta presencia para que todos ellos reciban sus vacunas y puedan enfrentarse a su nueva actividad con las debidas garantías.

Plantéeselo, por favor, porque podría tratarse para ellos de una cuestión de vida o muerte.

Nota: Las mismas circunstancias y posibles soluciones son aplicables al resto de la FSE (Formación Sanitaria Especializada: Enfermeros, farmacéuticos, psicólogos, biólogos, químicos y físicos).

Fdo: Carlos Castillo
Médico Pediatra y delegado sindical de CSIF Sanidad Málaga