CSI-F denuncia que 38 camas siguen cruzadas mientras Sacyl cierra plantas
El sindicato lo atribuye a la mala gestión del Hospital de León y a los recortes de la Consejería.
21 de Octubre de 2016

«El Hospital de León continúa manteniendo plazas de hospitalización cerradas mientras masifica habitaciones con más pacientes que plazas». Así lo volvió a denunciar ayer CSI-F en una nota en la que cuestiona la gestión del los responsables del Sacyl en León. En concreto, el sindicato se hace eco de las plantas cerradas en el Hospital de León y en el Monte San Isidro, «lo que hace que en otras plantas del Hospital existan habitaciones con camas cruzadas y tres pacientes juntos por habitación; se llega a dar el caso de hasta seis habitaciones en estas condiciones en alguna planta en estos últimos días de octubre», explica el delegado de dicha central sindical y miembro de la Juan de Personal, Ludivino Salas.

En total, ayer había cruzadas 38 camas en los centros hospitalarios de León.

Esta situación, añade la nota del sindicato, contrasta con las declaraciones del gerente del Hospital, «en el sentido de justificar el cierre de camas sólo en verano ante la menor incidencia de ingresos hospitalarios». «Este cruce de camas va tanto en detrimento de la asistencia sanitaria a los pacientes como de las condiciones de trabajo de los profesionales», sentencia CSIF.

«La ofensiva de privatización de la sanidad emprendida por la Junta de Castilla y León necesita justificarse mediante el intencionado empeoramiento de la sanidad pública, y la penosa situación del cierre de camas no es sino la expresión de los recortes en sanidad que Sacyl está aplicando, y no persigue otra cosa que un ahorro a costa de la calidad asistencial de los enfermos y a expensas de la sobresaturación de trabajo para los profesionales sanitarios».

Ante estos hechos, desde CSI·F exige que esta situación se subsane de inmediato.

Durante el pasado verano, CSI-F denunció a nivel nacional que la sanidad pública no había cubierto el 90 por ciento de las bajas del personal por vacaciones, lo que provocó el cierre de 10.603 camas, un 10 por ciento del total de las 109.484 con las que cuentan los hospitales del Sistema Nacional de Salud.

El presidente de este sindicato, Miguel Borra, calificó de «superexcesivo» el número de camas cerradas y aseguró que estaba generando un aumento de las listas de espera y colapsos en las urgencias.

Tanto Borra como el presidente del sector de sanidad de CSIF, Fernando Molina, reclamaron un plan de choque para reforzar las plantillas e hicieron un llamamiento a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, por su «extraordinaria sensibilidad» como exministra de Sanidad, a que medie con el Gobierno y los partidos políticos para llegar a un Pacto de Estado.