CSI·F valora la finalización de la campaña de incendios
Desde CSIF, central sindical más representativa entre los Empleados Públicos, tenemos muy claro que la extinción de incendios forestales, como no puede ser de otra forma, es un Servicio Esencial en Castilla y León como puede ser la sanidad o la educación, y así lo establece la Ley de Protección Ciudadana de Castilla y León.
07 de Octubre de 2016

Dicho esto, pronto finalizará la campaña de incendios forestales en León y en toda la Comunidad; cada una de las personas que en verano componen el operativo se tendrá que dedicar a otra cosa, o irán directamente a engrosar las listas del paro. Ese es el caso de los bomberos forestales que aún no tienen la categoría reconocida, los ahora llamados fijos discontinuos, así como el resto de personal contratado por empresas que licitan obras de tratamientos selvícolas, los llamados brigadistas. Cuestión tremendamente importante si se quiere contar con profesionales adecuados, cosa que la temporalidad cercena.

Nos preguntamos si el mismo personal de extinción de incendios forestales del verano, los fijos discontinuos, llamándoles bomberos forestales, de emergencias o como se quiera llamar, no puede trabajar en invierno ocupándose de las tareas invernales; que de hecho ya las hacen algunos de ellos pero de forma precaria, puesto que las empresas privadas que llevan la campaña invernal les suelen contratar. Nadie entiende que esto se gestione así.

Algunos, por desgracia muy pocos, trabajan todo el año en medio ambiente (Agentes Medioambientales, Celadores de Medio ambiente, Conductores e Ingenieros Forestales y de Montes) y tienen que ver cómo las restricciones presupuestarias y de personal ahogan el servicio que deberían prestar a la sociedad de forma digna y profesional. Hay comarcas en las que no hay suficientes Agentes Medioambientales, teniendo que desplazarse para cubrir el servicio a comarcas que no se conocen como la propia, cuestión básica para la seguridad de todo el personal.

En este servicio influye mucho la precariedad en medios materiales que sufren Agentes Medioambientales y Celadores de Medio Ambiente, con vehículos con 400.000 kilómetros de pistas forestales que ya no dan más de sí. Tampoco ayuda la supresión de las compensaciones horarias sobre excesos de jornada por servicios extraordinarios (los incendios lo son) que existían hasta hace poco en la administración, ya que las horas extras nunca han existido.

No parecen existir para la Consejería los trabajadores laborales fijos discontinuos de incendios, a los que tienen condenados a una interinidad de un 70%, porque no sacan oposiciones desde tiempos inmemorables, y a los que se ningunea negando en la negociación del convenio colectivo la creación de la categoría de bomberos forestales, como defendemos desde CSIF.

Desde CSIF creemos que por fin, tras años de recortes y otros tantos de demandas sindicales, son conscientes en la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la grave situación que se soporta en el día a día por todo el personal de Medio Ambiente, pero la respuesta contundente que se necesita no llega; no llegan los nuevos vehículos ni los uniformes prometidos a Agentes Medioambientales y Celadores de Medio Ambiente, ni llega la inversión necesaria para la prevención de incendios, ni llega una demandada ampliación de meses de los fijos discontinuos o de cuadrillas, en definitiva una inversión que el diezmado empleo rural de la provincia pide a gritos.

A pesar de las denuncias de incumplimiento de las jornadas laborales (en algunos casos más horas que las legales), nada ha cambiado salvo promesas ambiguas y parches como algunas cuadrillas nocturnas a golpe de improvisación política y sobre las que no se sabe si tendrá continuidad.

Con esta situación ha tenido que lidiar todo el verano el personal responsable de la extinción en mayor o menor medida, desde la Jefatura de Servicio a los Agentes Medioambientales y Celadores, pasando por los Ingenieros Forestales y de Montes, preocupados sobre todo de encajar un “tetris horario” que permitiera salvar la responsabilidad de todo el mundo.

Es cierto que durante los meses de julio y agosto ha habido suerte y no se han producido grandes incendios; en septiembre es de destacar el incendio que el pasado día 12 calcinó unas 3.000 hectáreas de monte, junto a alguna casa, nave y otras propiedades en los municipios de Fabero, Peranzanes y Páramo del Síl y con él se ha reabierto el debate acerca de las condiciones laborales del sector y del dispositivo en sí. Al ver las imágenes del mismo en las que todo el personal se afanaba en su extinción, se han removido muchas conciencias, pero no tenemos claro que sean las suficientes.

Prácticamente entre septiembre y lo que quede de octubre, estamos en peligro medio aún, teniendo en cuenta que ya no se dispone de “todos los medios”, la “estadística” nos llevará a más de 350 incendios en lo que va de año, que en cualquier caso no serán demasiados comparados con la media de los últimos 10 años.

Cuando llueva, desde la Consejería se hablará de la “cantidad ingente” de medios que ha puesto a disposición del operativo contando hasta algún can que pasaba por allí.

Los sindicatos nos quejaremos con razón de las condiciones del dispositivo, porque es lo que los trabajadores nos transmiten, algún experto nos explicará las condiciones de un verano cálido y seco o que las negligencias fueron las causantes, algunos partidos hablarán del presupuesto escaso para un verano de estas características, la protección del monte, la lucha contra el fuego, la condición de las cuadrillas, pero al llegar la lluvia todo se tiende a olvidar hasta el siguiente verano. Y eso contando con que el 40% de los incendios se producen fuera del verano, pero esos ya pasan más desapercibidos para la opinión pública, no hay personas en los pueblos que llame al 112, y directamente no hay personal.

La prevención queda aparcada u olvidada, limpieza y retirada de combustible, cortafuegos, arreglos de pistas, puntos de agua, accesos, etc. También se olvida la formación necesaria, como también se olvida el habilitar guardias de investigación de Agentes Medioambientales, que también son prevención, “si te pillan la pagas”.

Ver Galería