CSI·F denuncia: La falta de combustible limita la actividad de los forestales en León
10 de Febrero de 2016

Los 600 kilómetros de saldo al mes se consumen en apenas diez días en la Cabrera o Picos

MARÍA CARNERO | LEÓN

Los agentes medioambientales y forestales de Castilla y León están en pie de guerra para reivindicar el cumplimiento del acuerdo suscrito el 21 de junio de 2007 con la Junta de Castilla y León para mejorar sus condiciones laborales y que a día de hoy sigue sin materializarse para los más de 850 trabajadores del sector en Castilla y León de los que 145 se encuentran en la provincia de León.

Según la propuesta elaborada por CSI-F, de cara a las próximas elecciones sindicales, son muchas las carencias que arrastra este sector, sobre el que pesa la inmensa responsabilidad de velar por el patrimonio natural de Castilla y León. «Muchas de esas carencias no sólo merman la capacidad de trabajo sino que además suponen una cuestión de seguridad para los propios agentes», afirma el responsable del sector de CSI-F, Pedro Bécares.

Una de las cuestiones más «sangrantes» para estos agentes es la limitación de kilometraje impuesta por la Junta de Castilla y León que reduce a 600 los kilómetros que los forestales pueden recorrer al mes con los vehículos del servicio para cumplir con sus obligaciones. A esta limitación se une ahora la obligación de repostar en estaciones de servicio de una compañía determinada lo que en muchos casos supone tener que desplazarse hasta 50 kilómetros para hacerlo, cuando podrían repostar en otras gasolineras más cercanas.

El sindicato CSI-F denuncia que los agentes medioambientales se ven obligados a dejar de atender muchos servicios por esta circunstancia. Pedro Becares alerta de que, «además del gasto absurdo en combustible que supone este viaje, muchos agentes ven reducido hasta en una cuarta parte los kilómetros de los que disponen al mes para prestar servicios». Entre las zonas más afectadas se encuentran las comarcas de la Cabrera o la Montaña Oriental, donde muchos el llegar el día 10 del mes los agentes han agotado ya su saldo de kilómetros y no pueden salir a atender servicios.

Además otra de las reclamaciones es la de reposición de los uniformes, ya que se encuentran muy deteriorados, y también la renovación del parque móvil puesto a disposición de este servicio. «Los coches tienen hasta 290.000 kilómetros de media, la mayor parte de ellos recorridos por caminos rurales y pistas forestales, lo que deteriora mucho los vehículos», apunta Bécares.

El responsable sindical asegura que el propio consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones conoce las reclamaciones del sector, ya que le hicieron llegar un dosier en el consejo abierto que celebró el pasado 17 noviembre y al que invitó a los agentes sociales. «Hasta la fecha no hemos obtenido respuesta alguna por su parte», lamenta.

Equiparar salarios y reconvertir plazas, otras propuestas del sector

Otras de las reivindicaciones recogidas por la propuesta sindical van encaminadas a la exigencia de reconvertir las plazas que ha quedado desiertas como consecuencia de jubilaciones y bajas. De las 1.052 plazas que hay en Castilla y León están ocupadas 850, el resto no han sido cubiertas. Por eso piden la promoción de nuevos agentes y la amortización de las plazas, en cumplimiento del acuerdo alcanzado con la administración en 2002.

La equiparación salarial con otros colectivos del país es otra de las reclamaciones, ya que un agente de Castilla y León puede llegar a cobrar entre 250 y 300 euros que uno de otra comunidad autónoma. Por este motivo, proponen la negociación de las cantidades retributivas correspondientes al complemento específico de Agentes Medioambientales, retomando la propuesta de julio de 2008, motivada precisamente por la equiparación a la media salarial con la que tiene el colectivo en el conjunto de España.

Otras reclamaciones están relacionadas con la mejora de las oficinas comarcales y su equipamiento, para optimizar recursos con otras consejerías, y con la negociación de un sistema transitorio a diez años vista de planificación y elaboración de la redistribución espacial de las actuales 95 comarcas con una reducción de puntos de destino con criterios de eficiencia, redistribución de las RPT y conciliación de la vida familiar.

La creación de Unidades Funcionales Profesionales, es otra de las propuestas de este colectivo que aboga por la elaboración de un reglamento de funcionamiento interno sobre funciones, derechos y deberes del cuerpo y sus tres escalas, así como regulación mediante decreto u orden de su imagen corporativa tanto de los vehículos del servicio como de su uniformidad y dotación de medios materiales.

Piden alternativas de defensa personal ante la retirada de armas

La retirada de las armas que sufrió el sector hace dos años pone de manifiesto la necesidad de buscar alternativas para garantizar la seguridad de los agentes. Por este motivo, reclaman programas específicos de defensa personal y dotación a los funcionariosde este colectivo de medios materiales de defensa individual necesarios oara hacer frente a las intervenciones que tienen encomendadas incluyendo la formación, el acceso al armamento y las condiciones adecuadas para su uso y depósito.

Una situación similar afecta al colectivo de Celadores de Medio Ambiente, unos 30 en León, y unos 125 en toda la comunidad, que también ha sufrido recortes importantes en los medios materiales. Se trata de personal laboral con competencias de caza en las reservas regionales de caza de Riaño, Mampodre y Ancares. Desde CSI-F se busca desde el año pasado la negociación con la Junta de Castilla y León de un nuevo convenio colectivo del personal laboral que recoja sus reivindicaciones laborales.

El responsable del sector en CSI-F asegura que están dispuestos a recurrir a los tribunales si la Junta no se compromete a cumplir el convenio suscrito en 2007. «Hemos solicitado entrevistas con Medio Ambiente para tratar este asunto y siempre es la calllada por respuesta», afirma Bécares.

reclamaciones

Kilometraje. Piden que se derogue el límite de 600 kilómetros al mes y que se compren 50 coches nuevos al año.

Vestuario. Reclaman la renovación de los uniformes ya que se encuentran en muy mal estado.

Defensa personal. Ante la decisión de la Junta de retirar el arma a los agentes, piden alernativas para dotar al colectivo de medios de defensa personal necesarios para determinadas intervenciones.

Plazas reconvertidas. De las 1.052 plazas de agente medioambiental y forestal que hay en la comunidad sólo están ocupadas 850. El resto son jubilaciones y bajas que no se han cubierto. Por eso piden la reconversión y la promoción de nuevos agentes.

Salario. El colectivo propone la negociación de consolidación de cantidades retributivas y su equiparación salarial con la media del colectivo a nivel estatal. En agente forestal de Castilla y León cobra entre 250 y 300 euros que la media nacional del sector.

http://www.diariodeleon.es/noticias/provincia/la-falta-combustible-limita-actividad-forestales-leon_1044986.html